Finalmente, se abrió otra polémica con respecto a la obligatoriedad de marcar tarjeta de ingreso y egreso, para garantizar que se cumplan con las siete horas de jornada laboral establecidas por el estatuto.
El funcionario señaló que hasta hace dos meses, el 60 por ciento de los empleados trabajaba con horario liberado y a partir de asunción de la nueva gestión, se exige cumplir con el horario de entrada y de salida, marcado por tarjeta.
"No es una persecución. Simplemente se exige la misma actividad para todos los compañeros: entrar a un
horario, si se sale en horario de trabajo explicar para qué se sale. Entendemos que a veces se pide permiso para ir a hacer trámites, pero ¿salir tres o cuatro veces al banco? ¿que tienen, una financiera? son servidores públicos a los cuales la comunidad les paga el sueldo", remarcó. Además sostuvo que "hacer un seguimiento y control de las actividades que se realizan, en primera instancia pareciera persecutorio pero solo
se está exigiendo que se cumpla con las actividades por las cuales los contribuyentes pagan".
Baja en la planta de empleados
El secretario de Gobierno reconoció que hubo una baja en la cantidad de empleados municipales, pero minimizó el tema indicando que "no es significativa y fue de público conocimiento". En este sentido, argumentó que se están realizando reacomodamientos en todos los sectores. "Si yo tengo un área que para realizar una tarea se necesitan dos o tres personas y tengo ocho, a esos seis que sobran hay que buscarles otro lugar donde falte gente y hacer un reacomodamiento y así tener un municipio más eficiente", finalizó.