ver más

El joven quemado sigue internado muy grave

Patricio Rosales, quien hace una semana se prendió fuego por una explosión, tiene lesiones muy serias en los pulmones.

Se cumplió una semana de internación para Patricio Rosales, el hombre de 32 años que sufrió graves quemaduras en el cuerpo cuando le explotó el tanque del auto que arreglaba en su taller mecánico del barrio Don Bosco, y su situación sigue siendo sumamente delicada.

El director del hospital local, Carlos Lasry, contó que durante el fin de semana su estado se agravó por cuanto comenzó a presentar “injurias pulmonares”. Este tipo de lesiones indica un grado de afectación mucho más severo, como consecuencia de las quemaduras que sufrió durante la explosión.

“Patricio estaba solo en el lugar. Hubo un problema con un auto que estaba arreglando en el taller, propiedad de un amigo. Hubo una gran explosión y mi hijo se prendió fuego”, explicó su mamá, Ofelia Marín, sobre el incidente, cuyas causas aún son un gran misterio.

Rosales ya había sufrido un accidente grave. En 2013 cayó 37 metros por el hueco de un ascensor y quedó con una gran discapacidad motriz, lo que le impidió correr y pedir ayuda cuando se vio envuelto en llamas. Cuando logró salir, los vecinos que lo vieron lo tumbaron y apagaron el fuego tirándole tierra.

Sin embargo, esa demora inicial agravó las consecuencias de las quemaduras y presenta lesiones en más del 70 por ciento del cuerpo.

Con el correr de los días, su estado no ha mejorado y su familia sigue esperando un milagro, sobre todo luego del parte médico que confirmó lesiones en sus pulmones. La inhalación de humo y las graves quemaduras en el tórax serían las causas.

“Su estado es muy crítico, se lo encomendamos al Señor y confiamos en que salga adelante. Agradecemos la solidaridad de la gente, que es inmensa. No hay palabras para decir gracias, me quedo corta”, expresó Ofelia.

Su estado es muy crítico, se lo encomendamos al Señor y confiamos en que salga adelante. Agradecemos la solidaridad de la gente, que es inmensa. No hay palabras para decir gracias, me quedo corta. Ofelia Marín -Mamá