El oficialismo municipal impuso una vez más el doble voto de la presidenta del Deliberante, Marisa Lazaretti, para imponer su postura en la votación de un proyecto. Esta vez, la “mayoría automática” que le otorga el reglamento le sirvió al oficialismo para rechazar un proyecto que buscaba evitar los nombramientos de familiares en el Municipio.
La sesión se realizó ayer en el cuarto piso, en un salón mucho más pequeño que el que se utiliza habitualmente. Entre otras iniciativas, se votó el proyecto de la oposición que intentaba prohibir, a futuro, que funcionarios puedan nombrar parientes directos o políticos. Los concejales María Eugenia Villarroel Sánchez, Alejandra Villagra y Miguel Aninao votaron a favor. En tanto, Diego Rudy, Marcelo Linhardo y Lazaretti se opusieron. Luego, desempató Lazaretti.
El proyecto pretendía eliminar una práctica que se suele dar en las gestiones municipales y trasparentar el accionar de los funcionarios políticos. Ante las críticas del oficialismo, la oposición dejó en claro que no tendría efecto retroactivo. “Al oficialismo no le interesa eliminar prácticas políticas que no debería existir”, manifestó Villarroel Sánchez.