El Dique Ballester se perfila como un nuevo destino turístico
El dique esta ubicado a seis kilómetros de la ciudad neuquina de Centenario y une Barda del Medio con Vista Alegre (también en Neuquén). Allí se erige como una obra monumental de principios del siglo pasado.
Es una de las iniciativas más importantes del país por su sistema integral de riego que transformó una región desértica y medanosa en un oasis. Esto produjo un gran impacto social, económico, geográfico, histórico y turístico.
La historia cuenta que el 17 de marzo de 1910, en Barda del Medio el presidente José Figueroa Alcorta puso la piedra fundamental del dique en un acto conjunto con el ministro de Obras Públicas, Ezequiel Ramos Mexía. La obra se inició en 1912 y fue finalizada en 1916, regulando las crecidas del río y beneficiando a los productores de la zona.
En el aspecto turístico, el dique Ballester y sus alrededores permiten visitar toda su obra en sí: el Paseo de la Costa, el Canal Principal de Riego, el Museo Histórico del Riego, el Parque de Maquinarias, el Reloj de Sol y el Faro entre otros lugares.
A esto se suma el Avistadero de Aves en una de las islas y las excursiones que se realizan por el río, además del Mirador Turístico Virgen María Auxiliadora en zona de bardas en Contralmirante Cordero.
El dique es cabecera del sistema de riego del Alto Valle de Neuquén y posee un canal principal de 130 kilómetros de largo que nace en su costado y que se complementa con una vasta red de canales secundarios y terciarios. La superficie beneficiada por este sistema supera las 60.000 hectáreas.
También es el punto de partida para regar por venas de canales y acequias miles de hectáreas de tierras rionegrinas a través de la colosal obra de 17 compuertas que atraviesan el río de margen a margen, de 20 metros de ancho, separadas por 16 pilares de hormigón armado y dos estribos a cada extremo. Estos pilares son de tres metros de ancho, de modo que el largo total del dique es de 420 metros sin contar las rampas. Cada compuerta pesa, alrededor de 33 toneladas y están contrapesadas, de modo que la mano de un hombre puede moverlas a voluntad. Sin embargo, las compuertas, que son metálicas, responden a un sistema eléctrico, a cuyo efecto fue instalada una turbina en 1916. Los pilares de hormigón se hallan revestidos con chapas de fundición.
Tomando como base el predio del dique Ballester, el proyecto integral turístico abarca chacras, galpones de empaque, jugueras, bodegas, fábricas de dulces caseros y otras actividades poco conocidas pero muy atractivas.
Lo mismo ocurre con la pesca, actividades náuticas, balnearios, lugares sombreados para acampar, actividades culturales, visitas guiadas, cabalgatas, artesanos, competencias deportivas, fiestas anuales y otras expresiones que constituyen los atractivos que darán gradualmente una nueva escala económica y conformarán un destacado destino turístico.
Lo más leído







