También se aguarda una comunicación de la Policía provincial para saber cuántos efectivos se destinarán al puesto de seguridad.
En cuanto a lo que ya se consiguió, el vecino Leandro Dirrigo explicó que se cuenta con el predio destinado para la casilla, los servicios de luz y agua, y una moto que fue entregada en diciembre. Asimismo, las distintas chacras fueron identificadas con un cartel y las familias de la zona se mantienen en contacto a través de redes sociales y comunicaciones telefónicas.
La movilización de los chacareros tras el asalto a la familia Peroni fue muy positiva, porque puso fin a una serie de hechos de inseguridad y a la vez los organizó para hacer distintos reclamos a los responsables de la Regional Quinta de la Policía provincial.
Durante las últimas semanas, no hubo robos ni asaltos y las fuerzas de seguridad se encargan de realizar patrullajes preventivos. Sin embargo, el trabajo es llevado adelante por la Brigada Rural y no siempre pueden cubrir esa zona alejada. Por este motivo, quieren hacer realidad el funcionamiento del destacamento, con agentes que mantengan un contacto permanente con los vecinos.
El montaje de casillas policiales no es una novedad en Cipolletti y fue una solución para distintos puntos alejados del centro de la ciudad. Se colocaron en El Manzanar, La Llanada y la Isla Jordán, entre otros lugares estratégicos.
En el caso del puente La S, los esfuerzos fueron realizados en gran parte por las familias del lugar, que pretenden vivir con un poco más de tranquilidad.