ver más

El cementerio de barcos de San Antonio Oeste

Es una de las atracciones de la costa rionegrina.

Observar los barcos erguidos sobre el suelo húmedo suele despertar la curiosidad de los visitantes que desconocen los alcances de la dinámica de las mareas. Sucede todos los días en el muelle de pescadores de San Antonio Oeste, bautizado Heleno Arcángel en homenaje a un histórico pescador de la zona.

El fenómeno oceánico, que en esta parte de la costa atlántica es notable, se repite generalmente cuatro veces por día, y regala la posibilidad de encontrarse con dos paisajes distintos cada vez.

Cuando baja la marea es factible realizar una recorrida y conocer de cerca las embarcaciones allí atracadas. Hay que llevar calzado veraniego y estar dispuestos a caminar sobre superficie fangosa, que está minada de pequeños orificios donde viven curiosos cangrejos que desaparecen a gran velocidad no bien sienten la presencia de extraños.

También abundan los pequeños charcos habitados por cardúmenes de pececitos que se mueven al unísono hasta perderse entre manojos de algas. El muelle es municipal y aloja los buques en las banquinas exteriores y en las dos interiores en forma de "U".

Lo primero que salta a la vista es el tamaño de los barcos, mucho más grandes que cuando están en flotación. Los visitantes parecen pigmeos al lado de ellos.

También se puede contemplar las hélices y el timón que dirige la navegación, y los crustáceos que suelen adherírseles.

El paseo se puede completar con los antiguos buques fuera de funcionamiento que se encuentran encallados a pocos metros del muelle, y que permanecen inertes como fantasmas.

El Valentín, el Mar del Plata, el Tenor Bengemino Gigli, el Antártica y el Osvaldo R, el único construido en madera, forman parte de este cementerio de barcos. Todos pescaron en aguas del golfo San Matías, y por el vencimiento de su vida útil lo que les impide obtener las habilitaciones para navegar dejaron de prestar servicios. La mayoría sufrió el robo de instrumentos y otras piezas valiosas.

El primero de ellos es mellizo del Don Félix, que está sumergido frente a la costa del balneario Las Grutas, el primero del Parque Submarino. Con el Mar del Plata también sucedió algo particular, porque lo adquirió un emprendedor de Plottier, y luego de varios intentos lo sacó a tierra y lo colocó a pocos metros sobre la avenida costanera, donde lo está modificando para convertirlo en restaurante.

Cómo estará el clima en la costa

Según el pronóstico de la AIC, para hoy se espera una jornada un tanto inestable en la costa rionegrina. La temperatura máxima será de 32 °C, pero se prevén algunas lluvias aisladas. El viernes estará nublado nuevamente, pero con más calor. La máxima llegará a los 35 grados y no se espera lluvia.