Telefónica fue condenada a resarcir a dos clientes cipoleños por el monto de $10 mil cada uno porque la empresa nunca atendió sus llamados y, mediante un contestador, se tenían que contentar con un monótono mensaje: “Estamos trabajando en la resolución de su pedido; el mismo será solucionado en los plazos establecidos”. Desde el Poder Judicial indicaron que los vecinos no tuvieron otra opción de reclamo, “sin permitirles siquiera hablar con un empleado o un técnico que les brinde una solución”.
Los clientes consignaron que Telefónica les suspendió el servicio sin motivo alguno, ya que las facturas estaban pagas. Por otro lado, resaltaron que hicieron el reclamo telefónico pero que estuvieron alrededor de un mes sin poder disponer de la línea.
La jueza de paz Gabriela Lapuente consideró que “la interrupción denunciada constituye un incumplimiento a la normativa vigente al momento del hecho respecto al servicio domiciliario de telefonía fija”.
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