El único detenido por el crimen ocurrido en la toma 2 de Febrero fue imputado por el Ministerio Público Fiscal luego de que la prueba de presencia de pólvora en las manos le diera positivo. De esta forma, el hecho podría quedar esclarecido en las próximas horas aunque todavía no hay precisiones sobre los motivos.
Como lo informó este diario, la víctima murió producto de un certero balazo en el corazón y que alcanzó los pulmones. Durante los allanamientos realizados el miércoles, se pudo atrapar al principal sospechoso y secuestrar algunos elementos de prueba. De todos modos, se harán nuevos procedimientos en un intento de recuperar el arma homicida.
La víctima, identificada como José Ortiz, de 17 años, era oriunda de la ciudad neuquina de Zapala y vivía junto a su novia en el barrio Anai Mapu. Una de las hipótesis, según fuentes policiales, fue que el adolescente pretendía comprar estupefacientes en la toma y que, en esas circunstancias, fue baleado mortalmente. Ayer, la responsable del Juzgado de Instrucción 6, Florencia Caruso, tomó declaraciones a varias personas cercanas a Ortiz y también recibió a sus padres.
Mientras tanto, la fiscalía, a cargo de Oscar Cid, le imputó al detenido, de 26 años, el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y alevosía.
Por otra parte, la parte acusadora se encargó de precisar que la prueba de dermonitrotest, efectuada en la mano derecha del imputado, fue positiva.
Ayer, durante la audiencia de formulación de cargos, la jueza Caruso confirmó la prisión preventiva y en un plazo de diez días definirá un posible procesamiento. Entre los detalles destacados de las pesquisas surge que el imputado tendría algún tipo de relación con la víctima aunque no se precisó si sólo eran conocidos o amigos.
Con el fin de no obstaculizar las distintas actuaciones judiciales, Caruso se excusó de dar mayores precisiones sobre el homicidio.