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Dos agentes de 27 años de la Policía del Neuquén terminaron en el calabozo por unas horas luego de que los descubrieran participando de una fiesta en una casa del barrio Confluencia. Se los notificó de la infracción al aislamiento social y se inició una investigación interna, que podría costarles hasta la exoneración de la fuerza de seguridad provincial.
De acuerdo con la información obtenida por LM Neuquén, todo ocurrió el martes, cerca de las 21, cuando efectivos de la Comisaría 19 realizaban un patrullaje preventivo por el barrio Confluencia, en el marco de hacer cumplir la cuarentena obligatoria.
En un momento, cuando estaban en calles Tronador y Figueroa escucharon música a un volumen muy alto, por lo que se acercaron al domicilio, en calle Figueroa al 1800.
Los efectivos tocaron las manos y del interior de la casa salió una mujer, quien manifestó ser la propietaria y se negó tanto a bajar el volumen de la música como a aportar sus datos personales.
Luego, a los pocos minutos, salieron de la casa dos hombres con varias bebidas alcohólicas en la manos.
Al identificarlos, los hombres se presentaron como policías neuquinos y se mostraron reacios y agresivos hacia sus pares, en un intento por evitar el procedimiento.
Finalmente, fueron detenidos y trasladados a la comisaría, donde fueron notificados de su infracción al artículo 205 del Código Penal por incumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio.
Una vez en la sede policial, fueron correctamente identificados y, tal como habían anticipado, ambos resultaron ser agentes de la última promoción, que prestan servicio en el Dimose, dependiente de la Dirección Seguridad Neuquén.
Además, personal de Tránsito les realizó el test de alcoholemia y ambos arrojaron resultados positivos de 2,5 gramos de alcohol en sangre.
Tras pasar la noche en el calabozo y ser notificados de la causa penal en su contra, los dos agentes recuperaron la libertad.
En paralelo, se inició la instrucción de una investigación interna, que podría determinar su expulsión de la fuerza.
El viernes, una policía que presta servicio en el 911 de Cipolletti fue detenida mientras participaba de una reunión en la ciudad de Allen. La mujer intentó resistirse al procedimiento alegando ser policía, pero terminó en el calabozo por unas horas y luego recuperó la libertad con una causa penal bajo el brazo. Además, otro hombre también fue detenido y notificado por violar el aislamiento y, en su caso, por tenencia de marihuana.
Habrá paro de colectivos y afectará al transporte de toda la región