32 hectáreas están cubiertas por basuras y escombros.Inicialmente, el Municipio tenía en gestión 10 hectáreas para el basural. Pero luego, ante la necesidad, debió avanzar sobre 15 hectáreas más. A todo esto hay que sumar las cerca de 7 hectáreas que alcanza el cordón de desechos que se ha ido formando en torno al predio.
El secretario de
Servicios Públicos, Jorge Ulovec, indicó que la Municipalidad no dispone en la actualidad de una pala cargadora, y menos que tenga la capacidad (tres metros cuadrados) de la que le alquiló el Ejército. Para el trabajo en el basural, además de la entrada principal, ahora existe un camino abierto al norte del predio. En total hay tres playones o canchas donde se puede seguir arrojando residuos.
Sin embargo, el funcionario recordó que el vertedero público está colapsado y que ya no hay espacio para nuevos enterramientos de residuos por lo que la única alternativa que existe es seguir acomodando y distribuyendo la
basura por la superficie. Además, las tierras del sector están literalmente rodeadas por un cordón de desperdicios acumulados por años de descuido y abandono.