Los 34 pesos en que se ha fijado el precio de referencia del kilo de pan felipe, el más barato, supone un esfuerzo para los propietarios de panaderías ya que el monto real debería haber alcanzado los 38-40 pesos. Sin embargo, primó la voluntad de privilegiar el
consumo, que ha estado en franca caída en los últimos meses y que podría haberse pronunciado si el incremento era mayor al que finalmente fue decidido.
"Esperamos que baje el precio de la harina. Apostamos a eso. En esto, el último eslabón son los panaderos pero más aún, como en todo, es la gente que tiene que pagar".
"Quedamos en dejar las hallullas a 36 pesos y las especialidades a 38. En dos o tres meses analizaremos si se hay que volver a subir". Marcos Flores. Referente de los panaderos de la ciudadPor lo demás, hay algunas panaderías que hace algún tiempo ya tienen valores como el establecido ahora y también superiores.
En Neuquén, el pan felipe cuesta hoy en algunos lugares 30 pesos pero se aguarda una suba para cualquier momento. En la vecina capital, ya se pagan 80 pesos por la docena de facturas, un monto que recién ahora será el base de venta en Cipolletti. Entre ciudades aledañas llama la atención esta dispersión de costos. Otro ejemplo más es el de Fernández Oro, cuyos panaderos están en contacto con los cipoleños. Es esa localidad, se quedó cobrar por el felipe 1 peso más que aquí, es decir, 35 pesos en lugar de 34.
La doble prepizza -modalidad de venta prevaleciente- se estipuló que tendrá un valor de 26 pesos, lo que da 13 pesos para cada una de las dos envasadas. No es caro pero es un monto menor si se quiere preparar una pizza en casa, ya que comer afuera, con los agregados correspondientes, ya ronda los 160 y los 200 pesos, y aún más.