El depravado condenado a 16 años de prisión por abusar de su hijastra y un primo de la pequeña planeaba irse del país y la Justicia le dictó la prisión preventiva por un año por el riesgo de fuga. El hecho ocurrió en una localidad cercana a Cipolletti, pero no se brindan detalles para resguardar las víctimas.
Fue la fiscal Eugenia Vallejos quien solicitó el encarcelamiento cautelar del hombre de 50 amos, mientras que el magistrado Marcelo Gómez resolvió dictar la prisión preventiva.
Al respecto, Vallejos expuso que se había tomado conocimiento que el imputado estaba planeando abandonar el país, por lo que se dispusieron distintas medidas de investigación para corroborar el dato. De esta manera, constataron que había renunciado al trabajo que mantuvo por más de 30 años y que en los próximas días iba a cobrar la liquidación correspondiente.
A su vez, la fiscalía calificó de "precario" el arraigo que tenía en la zona y sumó el hecho de que el condenado no cumplió con los cargos de presentación fijados por el Tribunal ante la sede el Ministerio Público Fiscal en Cinco Saltos. También se habría mudado de domicilio sin solicitar e informar al Tribunal.
La fiscal consideró que durante la audiencia se había acreditado que en caso de permanecer en libertad podría intentar darse a la fuga para evitar así cumplir con la condena que recayó en su contra por el delito de abuso sexual y corrupción de menores. La defensa a cargo del abogado particular, Federico Diorio, solicitó medidas menos graves para su cliente, entre las que mencionó la posibilidad de acceder a una prisión domiciliaria.
El Juez Marcelo Gómez consideró probado el riesgo procesal y ordenó la prisión preventiva del acusado por el plazo de un año.
En cuanto al proceso judicial, el imputado fue condenado por el Tribunal integrador por Álvaro Meynet, Alejandra Berenguer y Sonia Martín a 16 años de prisión por los delitos de abuso sexual agravado y corrupción de menores. La resolución fue confirmada por el Tribunal de Impugnación provincial y por el Superior Tribunal de Justicia y actualmente se encuentra recurrida ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación.
El hecho
El hombre de 50 años -que trabaja como albañil y obrero frutícola- violó en reiteradas ocasiones a la hija de su ex pareja y obligaba a un primo de la menor a sumarse a las situaciones de sometimiento y manoseos.
Los primeros sometimientos sufridos por su hijastra fueron a los 5 años y se extendieron hasta su adolescencia. El hombre era la pareja de la madre biológica de la niña y aprovechaba a violarla cada vez que se encontraban solos en su casa o en descampados que él frecuentaba, precisaron fuentes cercanas a la causa. Asimismo, de forma impune, el depravado decidió sumar a un primo de la menor violada, que era dos años mayor.
Para evitar cualquier contratiempo y una posible denuncia, explicaron las fuentes, el depravado les sacaba fotos con un celular y los amenazaba con difundirlas.
El temor de las víctimas evitó que el violador fuera desenmascarado cuando ocurrieron los primeros hechos, y la niña abusada fue la encargada de denunciarlo en el Ministerio Público Fiscal de Cipolletti.