Atlético venció a San Martín y se coronó en la Liga Confluencia, pero un violento hecho opacó la fiesta. La entidad anunció su drástica decisión en redes.
Perdió la cabeza, justamente, agredió al árbitro, opacó la fiesta del campeón y lo echaron del club. A pesar de haber conseguido el título en la Liga Confluencia frente a San Martín, Atlético Regina decidió rescindir el contrato del preparador físico Mauricio Muñoz debido al grave incidente.
El conjunto de la vecina ciudad se coronó en el Torneo Apertura 2026 tras vencer al popular elenco cipoleño de calle Estrada. Sin embargo, los festejos se vieron empañados por un hecho de extrema violencia ocurrido durante el partido.
El profe Mauricio Muñoz, agredió físicamente al árbitro principal, Ezequiel Escobar, aplicándole un fuerte cabezazo. La gravedad de la acción empañó lo que debía ser una fiesta deportiva para la institución y generó un repudio inmediato en el ámbito del fútbol regional.
Ante la gravedad de lo ocurrido, la dirigencia del club actuó de forma drástica y anunció la desafectación inmediata de Mauricio Muñoz de su cargo.
A través de un comunicado oficial, las autoridades de Atlético Regina explicaron los motivos de la decisión laboral: "La decisión se toma en consecuencia de lo ocurrido en la última fecha de la Liga donde el profesor reaccionó contra el juez del partido, Ezequiel Escobar de manera indebida y si bien entendemos que la situación no representa los valores ni las convicciones de Mauricio, lo ocurrido no coincide con lo que pregona el Club Atlético Regina y por ello se da por finalizada la relación laboral".
Pese al despido, la institución dedicó unas líneas para agradecer el trabajo y el compromiso previo del profesional durante el torneo.
El club Albo buscó limpiar su imagen institucional emitiendo un pedido de disculpas público y sincero. La dedicatoria se extendió directamente al juez agredido, Ezequiel Escobar, como así también a sus colaboradores en el partido: Aisha Leszisky, Armando Navarro y Juan Manuel López.
Asimismo, Atlético Regina envió su arrepentimiento a toda la Asociación de Árbitros de Fútbol (APAF). La dirigencia lamentó profundamente que un momento de celebración terminara con violencia y se comprometió formalmente a trabajar para que nunca más ocurran episodios de este tipo en la institución.