El Flaco Schiavi y el Burrito Ortega hicieron vibrar a los cipoleños en una charla a corazón abierto.
Sobre la calle Fernández Oro, frente al Complejo Cultural Cipolletti, dos protagonistas de veredas históricamente opuestas compartieron una charla abierta que mezcló anécdotas, emociones y reconocimiento del público: Schiavi y Ortega
El “Burrito”, ídolo de River Plate y mundialista con la Selección, y el “Flaco”, referente de la defensa y campeón con Boca Juniors, protagonizaron un encuentro distendido ante una multitud. El marco fue imponente, camisetas millonarias y xeneizes se mezclaron entre aplausos, ovaciones y fotos, en una postal poco habitual donde la rivalidad quedó en pausa para escuchar a dos futbolistas que marcaron época.
Uno de los ejes de la charla fue el vínculo con los hinchas. Ortega, nacido en Ledesma y uno de los talentos más grandes surgidos del interior, habló del valor que tiene el reconocimiento del público después de tantos años de carrera. "Creo que lo más lindo de lo que tiene el fútbol es esto, la gente, el cariño, el respeto, creo que eso no tiene precio, eso no se compra y la verdad que haber logrado eso, la verdad para mí es hermoso porque donde voy siempre la gente tiene ese cariño, ese reconocimiento", sostuvo.
"La verdad que es muy lindo, me tocó jugar en la Selección Argentina, en River y la verdad que fue hermoso haber jugado al fútbol y el cariño mucho más", agregó.
Schiavi coincidió con esa mirada y destacó el contacto permanente con los hinchas de Boca, incluso muchos años después de su retiro. "Nunca me deja de sorprender porque donde uno va siempre hay algún hincha de Boca que te reconoce, te pide algún autógrafo, alguna foto. Hay hinchas de Boca por todos lados y el cariño de la gente es hermoso", sostuvo.
"Siempre traté de devolver ese cariño con respeto, tratando de ser lo más cordial posible porque uno cuando está dentro de la cancha no se da cuenta de lo que uno vive, de lo que pasa en el día a día pero después cuando salís afuera te das cuenta del cariño que tiene la gente hacia uno y la verdad que es hermoso", sumó.
A pesar de haber defendido camisetas históricamente enfrentadas, ambos dejaron claro el respeto mutuo que existe entre ellos. "La verdad que Flaco es un fenómeno, buena gente y sinceramente nos queremos, nos respetamos y la pasamos bien también", dijo Ortega.
Otro punto que apareció durante la charla fue el recorrido que ambos hicieron desde el interior del país hasta llegar a la élite del fútbol argentino. Para Schiavi, ese origen genera una conexión especial entre quienes atravesaron ese mismo proceso.
"Creo que pasa mucho con la gente del interior, cuando uno tiene jugadores del interior pasa este tipo de cosas. A mí me pasa, tengo esa sensación que por ahí el jugador de Buenos Aires no es lo mismo que nosotros que venimos del interior". "Tenemos otro tipo de sintonía por ahí sabemos lo que luchamos para llegar a jugar en primera división", destacó.
Uno de los momentos más emotivos de la charla llegó cuando apareció inevitablemente el recuerdo de Diego Maradona. Allí el clima cambió y surgieron las historias personales que ambos guardan con el ídolo máximo del fútbol argentino.
Ortega, quien compartió plantel con Maradona en la Selección, recordó lo que significó convivir con él durante un Mundial. "Yo crecí con Diego y la verdad que lo amo, se lo extraña. Haber crecido con él fue lo más lindo que me pasó, porque tuve la posibilidad de estar en un mundial con él, de poder compartir una habitación",
"Tengo un recuerdo más allá de lo que fue como jugador de fútbol, que fue lo máximo, creo que cómo me trató como persona, creo que fue maravilloso y eso no me lo voy a olvidar nunca", repasó.
Schiavi también evocó su experiencia con Maradona cuando el Diez era manager de Boca. "Tuve la suerte de tenerlo de manager en Boca con Basile de entrenador. Compartimos una gira, creo que por Holanda. Hacíamos entrar en calor con él, corríamos con él y cuando terminábamos de entrenar, se ponía a patear de tiro libre al Pato Abondanzieri", recordó.
"Nos poníamos a mitad de la cancha para ver dónde entraba la pelota. Al Pato le dolían las cargadas que le pegábamos, pobre Pato", continuó entre risas.
El Flaco además agradeció al Diego director técnico. "Fue la persona que me dio la posibilidad de poder jugar en la Selección Argentina con 36 años. Se la jugó por mí. Tengo un recuerdo enorme porque aparecía siempre en los momentos justos. No te llamaba cuando salía campeón, sino cuando tenías un problema siempre con una palabra de aliento, con una palabra de apoyo. Obviamente que se lo extraña muchísimo", dijo al borde de las lágrimas.
Entre risas, aplausos y recuerdos, la charla cerró como empezó con la gente como protagonista. En la fiesta de la Corrida de Cipolletti, River y Boca compartieron vereda por un rato largo para luego cerrar la velada con un fútbol tenis.