El técnico de Cipo reconoció imprecisiones ante San Martín de Formosa, valoró el apoyo de la gente y aseguró que el plantel se levantará rápido.
“Triste, obviamente”. Así describió Fabián Enríquez sus sensaciones después de la derrota de Cipolletti ante San Martín de Formosa en la final por el primer ascenso a la Primera Nacional. El entrenador del Albinegro lamentó la oportunidad perdida en San Francisco, pero destacó la entrega de sus jugadores y pidió dar vuelta la página rápidamente para afrontar el Reducido del Federal A.
Cipolletti cayó 2-0 en el estadio Juan Pablo Francia, con goles de Ricardo Tapia y Dylan Leiva. El equipo de Enríquez tuvo un buen comienzo, generó las situaciones más claras durante los primeros 30 minutos y obligó a Kevin Humeller a intervenir en varias oportunidades. Sin embargo, no consiguió transformar ese dominio en goles y terminó pagando caro dos acciones del rival.
“Sabía que una final se gana por detalles y, bueno, al final se dio el resultado de esto. Pero orgulloso de mi equipo, triste por la gente que vino y la gente que nos acompañó”, señaló Enríquez en diálogo con LU5 después del encuentro desde el campo juego del estadio Juan Pablo Francia.
El técnico remarcó especialmente el acompañamiento de los miles de hinchas que viajaron más de 1.100 kilómetros desde el Alto Valle. “Hay que estar tranquilo, nos vamos a reponer de esto y Cipolletti nos está esperando para devolverle todo el esfuerzo que hizo la gente y poder definirlo en casa”, afirmó.
Enríquez también dejó un mensaje para quienes siguieron la definición desde la región: “Que sigan apoyando a este grupo, porque este grupo es bárbaro”. Y agregó: “Hoy no nos tocó. Lamentablemente hicimos un buen partido en el primer tiempo hasta los 30 minutos. Después fueron detalles”.
El entrenador fue autocrítico al analizar por qué su equipo no pudo aprovechar su mejor momento. “Estuvimos muy imprecisos, esa es la realidad”, reconoció. Según explicó, al Albinegro le faltó “un poquito más de profundidad” en los metros finales para transformar la iniciativa en situaciones todavía más claras.
San Martín encontró el 1-0 mediante Ricardo Tapia, que conectó de cabeza después de un tiro libre sancionado por Matías Billione Carpio. La pelota parada era una de las fortalezas que Cipolletti había identificado antes de la final y Enríquez admitió que su equipo terminó pagando ese error.
“Sabíamos que esa es su fortaleza, la pelota parada, y la pagamos caro en una falta que no teníamos que haber hecho”, sostuvo.
En el complemento, Dylan Leiva convirtió el 2-0 a los 13 minutos y complicó definitivamente el panorama. Más tarde, la expulsión de Andrés Almirón dejó a Cipolletti con diez jugadores.
Pese al golpe, Enríquez insistió en que el equipo no puede quedarse detenido en la derrota. “Hay que levantarnos rápido porque no nos podemos relajar. Ahora vamos a buscar el segundo ascenso para regalarle a toda la gente que hoy vino a apoyarnos”, aseguró.
Cipolletti seguirá en competencia a través del Reducido, que otorgará el segundo boleto a la Primera Nacional. “No vinimos a ser espectadores, vinimos a proponer”, remarcó el técnico, que cerró respaldando a sus futbolistas por la entrega mostrada en Córdoba.
La primera oportunidad se escapó, pero la temporada del Albinegro todavía continúa. El desafío inmediato será transformar la frustración de la final en impulso para una nueva pelea por el ascenso.