Debido a la intensa sequía que afecta a parte del territorio rionegrino el gobierno declaró el Estado de Emergencia y Desastre agropecuario o en los departamentos Adolfo Alsina, Conesa y Pichi Mahuida, en la región Atlántica provincial.
La medida apunta a sostener la actividad ganadera bovina, ovina y caprina, seriamente perjudicada por el déficit hídrico causado por la falta de lluvias, de acuerdo a relevamientos efectuados por organismos oficiales.
La nueva disposición rige a partir del 1 de este mes, y estará vigente por el lapso de un año, precisa un Decreto firmado por la gobernadora Arabela Carreras.
El beneficio alcanza a productores rurales con la eximición total o parcial, de acuerdo al nivel del perjuicio, del pago del impuesto inmobiliario los campos y del impuesto a los automotores.
Las pérdidas causadas por la escasez de precipitaciones fueron reveladas por la Secretaría de Ganadería del Ministerio de Producción y Agroindustria en base al informe elaborado junto al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Departamento Provincial de Aguas (DPA).
En algunos casos, precisa el estudio, “ la producción o capacidad de producción se encontró afectada en por lo menos el 50% y en otros en por lo menos el 80%”.
El Poder Ejecutivo quedó facultado para auxiliar al sector tras la solicitud presentada por la Comisión Provincial de Emergencia y/o Desastre Agropecuario.
El mecanismo administrativo establece la Declaración de Emergencia cuando se registren daños “por factores de origen climático, telúrico, biológico o físico” imposibles de evitar, o que fuesen inevitables por su intensidad.
En esta oportunidad también se pide la Comisión Nacional de Emergencia y Desastre Agropecuario (CNEyDA) tome la misma decisión.
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