Desde el Ministerio Público Fiscal informaron este lunes que todavía no hay novedades sobre su paradero. Entre las medidas adoptadas se destaca un rastrillaje realizado entre las últimas horas del día viernes y las primeras del sábado con personal de la división canes de la Policía de Río Negro.
Además, trabajaron a los fines de determinar si el hombre había sido captado por alguna cámara de seguridad ubicadas en puntos estratégicos de la ciudad, arrojando ambas diligencias resultados negativos.
Al momento de ausentarse, Miguel Ángel vestía zapatillas negras “DC”, un pantalón de buzo negro y una campera con capucha de jogging color oscura.
En cuanto a sus características físicas se informó que el mismo mide 1,65, es de tez trigueña, ojos marrones, pelo negro, corto. El hombre posee tatuajes uno con un duende con una manzana en uno de los brazos y una hoja de marihuana en una de sus piernas.
La desesperación de la familia
Miguel Ángel es oriundo de Comodoro Rivadavia, pero residía en la localidad desde hace más de dos años, por lo que su familia está lejos y desesperada por saber de su paradero.
Uno de sus hermanos, Adrián, contó en diálogo con LM Cipolletti que Cuell estaba recibiendo tratamiento por problemas de adicción. También sufre de esquizofrenia y no saben si tenía con él la medicación correspondiente al momento de su desaparición.
Otro de sus hermanos, que vive en Santa Fe, decidió viajar este lunes al Alto Valle para saber qué pasó y conocer los detalles de la investigación.
Cualquier información sobre su paradero se ruega aportarla al teléfono 0299 154167314, a la Comisaria Cuarta de Cipolletti o a la unidad policial más cercana.