Miguel tiene 76 años y sufre varios problemas de salud, entre ellos la disminución de la audición. Luego de que su madre murió, se puso en contacto con la Secretaría de Acción Social para solicitar los servicios de sepelios para familias de escasos recursos. Recorrió pasillos, funerarias y habló por teléfono con muchas personas, pero nadie le supo dar una respuesta favorable y clara. "Del Municipio fui a Diniello con los papeles que me pedían. Ahí me dijeron que tenía que llamar al 109, pero no me solucionaron el problema", relató Miguel.
En búsqueda de alguna ayuda
Al no tener el problema solucionado, decidió acudir a la radio Puerto Argentino como última instancia para poder despedir a su mamá. Desde allí en forma rápida se dispuso a la empresa Don Bosco para que se haga cargo del traslado del cuerpo y de los servicios de velatorio. La mujer, conocida en la ciudad como la "abuela de la gorrita", fue velada y posteriormente trasladada hasta el cementerio local en la tarde de ayer. El cortejo fúnebre recibió el acompañamiento de sus compañeros y vecinos. "Hace unas semanas la empresa Diniello ganó la licitación pública para realizar los sepelios a personas de escasos recursos de la ciudad. Hay fondos y una empresa disponible para estos casos", destacó el flamante secretario de Acción Social, Horacio Pierucci.
A su vez, el funcionario municipal dijo que evidentemente hubo un problema de comunicación, ya que la empresa contratada por el Municipio llegó hasta el Policlínico a retirar el cuerpo, pero ya se lo había llevado otra compañía.
"Los vecinos deben comunicarse con el 109 para solicitarlo, y el Municipio debe autorizarlo", recomendó Pierucci, quien, además, agregó que Diniello y Don Bosco llegaron a la clínica, pero no se iban a pelear entre las empresas por brindar el servicio.
Al final, a pesar de las confusiones y las idas y vueltas en un momento tan triste, Miguel pudo darle a su mamá la despedida que merecía.
Era cartonera
Tenía poco, pero ayudaba mucho
La "abuela de la gorrita", durante un tiempo, fue cartonera y también una de las fundadoras de la agrupación Sol Naciente, que agrupa a personas de la tercera edad. La mítica gorra en su cabeza le valió su apodo, y la ayuda solidaria y desinteresaba la hizo popular entre sus vecinos. Hugo Escobar, titular de la radio Puerto Argentino, la recordó como una persona que siempre estaba presente en cada acción solidaria. "A pesar de que no tenía dinero, siempre colaboraba con unos pesos para lo que fuera", expresó El Comandante. Además, contó que le habían pedido que no entregue dinero en la radio y ella se enojaba y le tiraba billetes de $20 atados a una piedra.