Ante esta situación, al igual que pasó hace una semana en Bariloche, desde el Ministerio de Salud llaman a extremar aún más los cuidados para evitar la propagación del virus que, como si fuera poco, sigue creciendo de manera exponencial en la ciudad.
La nueva cepa proviene de la capital del Amazonas, Manaos, y se descubrió en noviembre del 2020. Hasta el momento, ha sido detectada al menos en 36 países, entre los que se encuentran Brasil, Colombia, Perú, Venezuela, Uruguay, Chile y Argentina.
Esta variante posee 17 mutaciones, entre ellas algunas sobre la proteína S (spike), responsable de unirse a los receptores de células humanas y de este modo facilitar la infección. Estas mutaciones aparentemente favorecen al virus para propagarse más rápido que las versiones anteriores.
Los estudios realizados hasta el momento sugieren que la cepa de Manaos es entre 1,4 y 2,2 veces más transmisible que el virus original al tiempo que advirtieron que tiene la capacidad de evadir la inmunidad proporcionada por una infección previa. Es decir que la cepa de Manaos es capaz de infectar a personas que ya pasaron el virus anteriormente.
Otro estudio de investigadores de la Fiocruz Amazonia, la principal unidad del instituto federal brasileño Fundación Oswaldo Cruz, indica que en personas infectadas con esta variante la carga viral en el organismo puede ser hasta 10 veces más alta que la normal por lo que sus efectos pueden presentarse de forma más intensa en el paciente.