Es de Catriel y pasará cuatro años y medio preso por narcotráfico.
El dueño de un boliche de la ciudad petrolera de Catriel fue condenado a cuatro años y medio de cárcel tras ser encontrado culpable del delito de narcotráfico. En la investigación encabezada por Gendarmería nacional se comprobó que ocultaba la droga en un campo, enterrada en pozos y en huecos de árboles.
Dos hombres pudieron ser llevados a juicio ante el Tribunal Oral Federal de General Roca (TOF) luego de una intensa labor desarrollada por efectivos del Escuadrón Núcleo Comahue de la Gendarmería. Uno de los narcos fue identificado como Cristian Omar Lozano, quien era responsable de un lugar que se llamaba La Reina Disco. En tanto, un hombre apodado el Macho era su principal cómplice, según las pesquisas de los investigadores.
Los gendarmes hicieron una tarea de inteligencia durante varios meses bajo las órdenes del juzgado federal de Roca y mantenían una discreta vigilancia de los principales sospechosos, que se movilizaban de manera periódica entre la ciudad y un campo que se llamaba Establecimiento La Argentina, precisaron fuentes judiciales.
Las sospechas sobre actividades de narcotráfico cobraron más fundamento en los primeros meses de 2018, cuando el 0800 de la provincia recibió una serie de denuncias que ligaban a Lozano con la venta de estupefacientes.
Con toda esa información, a principios de julio, Gendarmería hizo un gran despliegue en la ciudad petrolera y allanaron domicilios ubicados sobre las calles Hipólito Yrigoyen y Países Bajos. En todos los lugares encontraron distintas cantidades de droga, dinero en efectivo y armas de fuego, entre las que se destacaba una pistola calibre nueve milímetros, dos cargadores y municiones.
"Eran todas maniobras vinculadas a la venta de estupefacientes. Llegaban en distintos medios, ya sea a pie, en bicicleta o en vehículos, y se demoraban un lapso no menor a un minuto en los domicilios", indicó uno de los testigos del narcomenudeo durante el juicio.
Pero la labor de los gendarmes no se limitó a los domicilios de la zona urbana sino que se extendió al campo, donde Lozano pasaba muchos fines de semana. El 9 de julio de 2018, un grupo de cinco efectivos sorprendió a dos personas que se encontraban en la casa del campo y avanzaron con el secuestro de armas y una pequeña cantidad de estupefacientes. Por otra parte, con un perro detector de drogas, se alejaron unos 100 metros y dieron con panes de marihuana ocultos en huecos de árboles. A la hora del pesaje, la droga llegó a los 4 kilos.
El TOF no dudó de la culpabilidad de Lozano y le atribuyó la responsabilidad por la mayoría de los secuestros de droga realizados en la ciudad de Catriel y el campo. Le dio importancia a la denuncia anónima al 0800 y las sospechas que generaban sus desplazamientos casi diarios entre el pueblo y el campo, movilizándose en forma indistinta en una Renault Kangoo ploteada con la inscripción La Reina Disco o también en una Toyota Hilux.
Finalmente, el dueño del boliche de Catriel fue condenado y su cómplice, absuelto.
El presunto cómplice del único acusado, conocido por su apodo de "el Macho", zafó de una condena porque el TOF consideró que actuaba bajo las órdenes de su jefe y se limitaba a ocultar la droga en el campo.
En tanto, Cristian Lozano fue declarado culpable por la destacada estructura ilícita que había montado. "Comenzaré por apreciar la naturaleza de la acción emprendida por él. Así, no puedo dejar de advertir que el nombrado levantó una importante estructura puesta al servicio de la actividad ilícita que llevaba adelante", resaltó uno de los jueces federales.
Una importante estructura delictiva
El presunto cómplice del único acusado, conocido por su apodo de “el Macho”, zafó de una condena porque el TOF consideró que actuaba bajo las órdenes de su jefe y se limitaba a ocultar la droga en el campo.
En tanto, Cristian Lozano fue declarado culpable por la destacada estructura ilícita que había montado. “Comenzaré por apreciar la naturaleza de la acción emprendida por él. Así, no puedo dejar de advertir que el nombrado levantó una importante estructura puesta al servicio de la actividad ilícita que llevaba adelante”, resaltó uno de los jueces federales.