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Dolor en el trabajo: un recolector de basura logró que la Justicia obligue a la ART a responder

Un recolector rionegrino logró que reconozcan su incapacidad tras un accidente laboral que la ART había descartado.

Un recolector de residuos de Viedma sufrió un fuerte dolor en la rodilla izquierda mientras trabajaba, al arrojar una bolsa al camión.

El episodio lo obligó a interrumpir su jornada y dio inicio a un largo camino de reclamos para que se reconociera como accidente laboral.

Tras el hecho, intervino la ART, que en un primer momento rechazó la contingencia denunciada.

Aunque la Comisión Médica reconoció inicialmente el accidente y otorgó prestaciones, luego la aseguradora dio el alta médica, lo que fue cuestionado por el trabajador.

Con el paso del tiempo y ante la persistencia del dolor, el caso volvió a evaluarse, pero se concluyó que no había incapacidad laboral.

La pericia que cambió el rumbo

Con la vía administrativa agotada, el trabajador llevó el caso a la Justicia. Allí, una pericia médica determinó que existía una lesión meniscal en la rodilla izquierda, en una articulación que ya tenía una condición previa.

Ese informe fue clave para el desenlace del caso.

La decisión de la Cámara

La Cámara Laboral de Viedma analizó las pruebas y consideró que la pericia era sólida, coherente y suficiente.

El tribunal concluyó que el trabajador presenta una incapacidad parcial y permanente vinculada al accidente.

Un punto clave: la concausa

En su fallo, los jueces aplicaron la llamada “teoría de la indiferencia de la concausa”.

Esto significa que, aunque existiera una condición previa, el hecho de que el trabajo haya desencadenado la lesión es suficiente para reconocer la responsabilidad laboral.

Un precedente para otros casos

Finalmente, la Justicia admitió el reclamo en el marco de la Ley de Riesgos del Trabajo.

El fallo marca un antecedente importante para situaciones similares, donde las ART rechazan accidentes pese a que el trabajo actúa como desencadenante del daño.