El fiscal Martín Pezzetta hizo un riguroso análisis del expediente y reclamó que el Chino sea juzgado por abuso sexual gravemente ultrajante. De manera inicial, sólo se le había imputado el delito de abuso simple, que contempla penas leves que no van más allá de un año. Ante el tribunal, la parte acusadora precisó que "la causa llegó a juicio por un abuso simple, pero esta fiscalía pidió el cambio de calificación de un abuso sexual simple por la figura agravada por sometimiento gravemente ultrajante".
Según las fuentes, el acusado junto a su pareja se acercaron a una familia para pedir ayuda. La confianza que se ganaron con el tiempo fue aprovechada en forma maliciosa para cometer el abuso en contra de una adolescente de 17 años. La madre de la víctima se puso al frente del reclamo de justicia y pidió en reiteradas oportunidades más celeridad a los funcionarios responsables de la investigación.
A la hora del debate tuvo el acompañamiento de la fiscalía, que hizo un análisis de la causa y remarcó que "existió una humillación sexual que denota un sometimiento libidinoso en la cual, por las circunstancias del abuso se consideró a la víctima como si fuera una cosa". Por esta razón, solicitó que se recaratule la imputación.