Los comerciantes cipoleños expresaron a través de los medios su preocupación por la venta paralela e ilegal de pirotecnia de estruendo para las fiestas porque perjudicará la economía loca.
El mercado negro surge a partir de la prohibición que se puso en funcionamiento hace ya algunos meses y que sólo permite la comercialización de artificios luminosos durante las fiestas.
"La prohibición lleva a que salga a flote un mercado negro y que los productos que se vendan sean de baja calidad y que no sean de marcas controladas. Nosotros los comerciantes no podemos hacer nada porque hay una ordenanza y nos vemos perjudicados porque somos nosotros los que pagamos impuestos, le pagamos a nuestros empleados y somos nosotros los que damos la cara", expresó Ani, dueña de un local en diálogo con LU19 La Voz del Comahue.
A su vez, remarcó que la venta de pirotecnia está prohibida hasta el 20 de diciembre y hasta el 6 de enero y que, a pesar de esto, son muchas las personas que continúan comercializando con recibir ningún tipo de multa.
El hecho fue resaltado luego de que se usaran fuegos artificiales lumínicos y ruidosos durante una fiesta de egresados en un colegio de la ciudad el fin de semana pasado.
La pirotecnia sin ruido no tienta a los comerciantes