Supervisoras del Nivel Medio bajaron el mensaje de fomentar un uso responsable de las redes sociales en las escuelas cipoleñas. Ni bien supieron que el siniestro desafío de la ballena azul había llegado a la ciudad, establecieron contacto directo con los directores de distintas instituciones y pasaron un video disparador que advierte sobre los disfraces que navegan por internet.
Pero la prohibición puede generar un efecto contrario, por lo que conviene abrir el diálogo con los jóvenes y promover un uso consciente de las redes sociales. “Que lo virtual sirva para fortalecer el vínculo interpersonal”, enfatizó la supervisora Evelyn Arias. Y agregó: “Tengamos cuidado con lo desconocido”.
Contó, además, que las escuelas públicas tienen recursos para trabajar con los equipos técnicos sobre esta problemática; ya desde el año pasado, cuando peleas callejeras entre grupos de jóvenes que se desafiaban por las redes sociales, visibilizó nuevas formas de relacionarse. Reconoció que no es una novedad que los adolescentes puedan autolesionarse, una conducta previa al arribo del “juego”.
“Hay condiciones emocionales, culturales y socioeconómicas que propician estas conductas. Son formas de expresión de chicos que necesitan ayuda, que han intentado pedirla, pero no han sido escuchados”, reflexionó Arias.
Sin embargo, advirtió que este macabro desafío “supone una elaboración más perversa, potencia este tipo de conductas y asusta”. Consideró que la mejor forma de contrarrestar estas convocatorias no es otra que estar muy atentos y hablar con los chicos. En esto, advirtió, la escuela necesita el acompañamiento de los padres. “Podemos poner muchos controles, pero los chicos son chicos y exploran, y lo más efectivo termina siendo un abrazo, la palabra, decirle que tenga cuidado, que puede contarnos y podemos ayudarlo”, indicó.
Desde el Colegio Fátima, donde una alumna reveló a su madre que era presionada para ingresar al juego y que otros chicos ya estarían participando, no quisieron brindar información. En principio, en dos escuelas privadas se coló la “ballena azul”, lo que no quita que haya llegado a una pública y las autoridades no lo sepan.
MACABRO
Las tremendas 50 pruebas que deben superar los participantes del juego
Provocarse lesiones. La autoflagelación es una de las piedras fundantes de este desafío. Tajos en manos y brazos son datos a tener en cuenta por los padres para prevenir.
Terror. Otras de las pruebas consisten en escuchar música y ver películas de terror a las 4:20 de la madrugada, todas provistas por “un curador” o padrino.
Enfrentar miedos. Hay pruebas que dependen de cada persona. El “curador” plantea desafíos para enfrentar miedos, sean a la altura, al agua, al fuego o al dolor, entre otros.
Hay que matarse. La última de las pruebas a superar, la 50, es suicidarse. De esta manera, la ballena azul llega a la costa del mar para despedirse del mundo.