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Silvia Arza, secretaria de Educación, habló con LMCipolletti tras las denuncias de familias de la ESRN 35 que alertaron por graves hechos de violencia en el establecimiento.
La comunidad educativa de la ESRN 35, ubicada en el barrio El Manzanar de Cipolletti, expuso esta semana una serie de episodios que generaron alarma. Madres y padres denunciaron que un estudiante menor de edad habría agredido físicamente a un docente, orinado a una compañera y lanzado reiteradas amenazas de muerte.
Una madre, en diálogo con LMCipolletti, explicó que el docente golpeado tiene problemas cardíacos y que tras la agresión debió ser internado. “El profesor se descompensó y terminó en terapia intensiva, aunque ya está estable. La situación se desató en plena clase y el chico amenazó con volver con un arma”, relató.
El grupo de padres y madres presentó además una nota ante el Consejo Escolar para pedir medidas urgentes. “Las familias se sienten desbordadas y muy preocupadas por el impacto que generan estas situaciones en el bienestar emocional y en el rendimiento académico del grupo”, expresaron en el documento.
Frente a estas denuncias, la secretaria de Educación de Río Negro, Silvia Arza, respondió en diálogo con LMCipolletti que la información que maneja la cartera educativa no coincide con la denuncia pública que realizaron las familias.
“Esos hechos no son el relato que tenemos del equipo directivo (de la ESRN 35), ni de la Supervisión. No hubo un golpe a un docente. El profesor se sintió agitado y exaltado cuando estos estudiantes se estaban peleando, en el afán de separarlos. Por su situación de salud, de manera preventiva se llamó a una ambulancia, pero no pasó a mayores”, indicó.
Arza aseguró que se trata de “un conflicto entre dos estudiantes” y que ya se activaron diferentes instancias de intervención. “Se está realizando un trabajo focalizado en la convivencia. Se convocó al Consejo Escolar de Convivencia, integrado por la comunidad educativa, y se realizó un abordaje interinstitucional e intrainstitucional”, precisó.
La funcionaria señaló que desde Educación se comunicó al supervisor del área para que los equipos técnicos trabajen directamente en la escuela. “Se pudieron reunir con los padres de ambas familias y hay un dispositivo de acompañamiento que busca garantizar la continuidad pedagógica”, aseguró.
Además, recalcó la importancia del diálogo entre las familias y los equipos directivos: “La convivencia es un trabajo inherente al trabajo docente. Que los padres hablen con los equipos es fundamental, ya que puede pasar que sea necesario implementar otras intervenciones de los equipos especializados”.
Mientras tanto, los padres de la ESRN N°35 sostienen su pedido de soluciones urgentes. Según expresaron a este medio, la situación de violencia viene repitiéndose desde hace al menos cuatro años y la escuela ya había solicitado la intervención de equipos interdisciplinarios.
Las familias entregaron la última nota el 21 de agosto, luego de la agresión al profesor, y solicitaron medidas concretas en un plazo de 10 días. De no obtener respuestas, adelantaron que recurrirán a otras instancias.