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Sus hijos le decían abuelo, pero una prueba de ADN confirmó la verdad familiar

La mujer buscó durante años confirmar quién era su padre. Una prueba genética terminó revelando lo que sospechaba desde su adolescencia.

Las dudas sobre su identidad la acompañaron durante años. Cuando era adolescente, decidió acercarse al hombre que siempre creyó que era su padre biológico y desde entonces comenzó a construir un vínculo familiar.

Con el paso del tiempo, la relación se fortaleció. Compartían encuentros, mantenían contacto frecuente y hasta sus propios hijos lo reconocían como abuelo dentro de la familia. Pero nunca hubo un reconocimiento formal.

La historia tuvo un giro inesperado en 2022, cuando el hombre murió en una localidad del Alto Valle antes de concretar legalmente el reconocimiento de paternidad.

Frente a esa situación, la mujer inició una demanda de filiación en Cipolletti para intentar obtener una respuesta definitiva sobre su identidad.

La causa quedó en manos del fuero Civil, donde también se tramitaba la sucesión del fallecido.

La prueba genética fue clave

Como parte del expediente, el juez ordenó una prueba de ADN a través del Cuerpo de Investigación Forense.

Para realizar el estudio se tomaron muestras genéticas de la mujer, de su madre y de una hija del hombre fallecido. Luego intervino el Laboratorio Regional de Genética Forense, que elaboró el informe pericial.

El resultado fue contundente: la pericia indicó una probabilidad de vínculo de media hermandad paterna del 99,99957%.

Ese dato técnico terminó siendo trascendental para la resolución judicial.

Objeciones, edictos y una respuesta definitiva

Durante el trámite surgió una dificultad adicional: uno de los herederos no pudo ser localizado y debió ser citado mediante edictos. Incluso se designó un defensor de ausentes, quien cuestionó inicialmente el alcance del estudio genético.

Sin embargo, el laboratorio ratificó sus conclusiones y aseguró que una eventual nueva muestra no modificaría el resultado obtenido.

Tras esa aclaración, ya no hubo nuevas objeciones en el expediente.

El fallo reconoció la filiación

Finalmente, el juez hizo lugar a la demanda y declaró que la mujer es hija extramatrimonial del hombre fallecido.

La sentencia ordenó además que el Registro Civil incorpore la filiación paterna en su partida de nacimiento, aunque aclaró que no se modificará su apellido porque ella manifestó su deseo de conservar el que utilizó toda su vida.

En el fallo, el magistrado destacó el derecho a la identidad y a la verdad biológica, remarcando la importancia de que los documentos oficiales reflejen los vínculos familiares reales.