Fotos difundidas por redes muestran los residuos a la vera de la ruta 74 que conduce hacia el sur. Afirman que los tira gente que llega de Neuquén y también vecinos.
Vecinos de Balsa Las Perlas denuncian que un basurero clandestino a cielo abierto que hace años se comenzó a formar a la vera de la Ruta Provincial 74, que conduce rumbo al sur hacia el interior de la provincia, se está agigantando cada vez más, provocando un grave problema ambiental.
Afirman que los desechos son en su mayoría de tipo domiciliario, y que cubren el terreno desde la subida de la planicie donde se encuentra el barrio NyC, el último en ese sector, y se extiende por un trecho de al menos 10 kilómetros.
Fotos publicadas recientemente en una página comunitaria de Facebook muestra la cantidad de residuos que se acumulan a ambos costados del camino de ripio y que hay de todo lo imaginable: montañas de bolsas de las que se usan habitualmente en los hogares, electrodomésticos inútiles, ramas de podas, cubiertas, tambores de 200 litros, desechos de talleres mecánicos y tapicerías, entre otras cosas. Son imágenes que dan un aspecto lamentable y de un foco de contaminación que avanza sin control, porque eso es lo que reclaman.
Pero el cúmulo de materiales desechados no queda solo en el lugar donde los desaprensivos los arrojan, sino que por impulso del viento los más volátiles son desparramados en un área mucho más ampliar, agravando a un más el problema.
Un vecino consultado por LMCipolletti que suele trotar por las picadas del sector y pidió reserva de identidad, aseguró que las bolsas de nylon vuelan y quedan prendidas en las ramas y arbustos, donde permanecen flameando como símbolo de una batalla perdida.
Presumen que son algunos miembros de la misma comunidad perlense, pero también que es gente que proviene de Neuquén. De hecho, dicen que se ven pasar diariamente autos con carros, camionetas y camiones cargados y que luego vuelven sin nada.
Recuerdan que hace un tiempo escracharon en las redes a una empresa de la capital neuquina que se dedica al transporte de volquetes que también tiraba desechos, y que a partir de la publicación no lo hizo más.
Pero de todos modos mencionan otras firmas reconocidas siguen haciendo esa labor ilegal, cuyos vehículos se mezclan con el tránsito de la numerosa flota de volcadores que van a recoger áridos a una cantera cercana, que también está siendo rodeada de basura.
Los denunciantes sostienen que gente de afuera llega a Las Perlas a tirar basura, pero que también creen que hay habitantes locales que también arrojan desechos en el camino rural.
Consideran que son vecinos que no quieren al lugar donde viven, que carecen de escrúpulos. Lo enfatizan porque además el poblado que depende del municipio de Cipolletti tiene un servicio de recolección de basura domiciliaria que funciona regularmente.
Para ellos la solución es acentuar los controles de los grandes rodados que ingresan con carga desconocida. Opinan que no sería compleja la vigilancia, ya que tiene que pasar por el puente que cruza desde Neuquén, que cuenta con un puesto policial.
“Es hora de que el Estado actúe para evitar un daño que después será difícil remediar. Las Perlas creció mucho en los últimos años y ya somos cerca de 30 mil habitantes. No somos solo un barrio más, somos una comunidad grande que necesita mayores servicios de manera urgente”, resaltó el vecino.