Uno de los niños debía viajar por evento deportivo. El desopilante pedido del progenitor sentó un antecedente clave para que la Justicia entienda el caso y resuelva.
El fuero de Familia de Cipolletti autorizó a dos niños a salir del país junto a su madre hasta que alcancen la mayoría de edad, luego de un conflicto judicial vinculado a la obtención de permisos de viaje por parte del padre.
La resolución se dictó tras una presentación realizada por la mujer, quien relató las dificultades que enfrentó para conseguir una autorización necesaria para que uno de sus hijos pudiera viajar a Chile y participar de una actividad relacionada con el fútbol. Según expuso en el expediente, el progenitor demoró la firma del permiso y la condicionó al pago de un traslado en Uber hasta el registro y de un café posterior.
De acuerdo con el planteo judicial, ese episodio fue incorporado como antecedente de los desacuerdos familiares en torno a las autorizaciones para salir del país. La madre sostuvo que el otro niño también acompañaría el viaje junto a ella, por lo que el permiso debía extenderse a ambos.
En su demanda, la mujer solicitó una autorización amplia para que sus hijos pudieran viajar al exterior en su compañía hasta cumplir la mayoría de edad. Aclaró que el pedido no implicaba una radicación permanente fuera de Argentina. De manera subsidiaria, requirió autorización para un viaje familiar previsto para julio, con destino a Brasil y Paraguay.
La presentación también indicó que, tras la separación de la pareja, los niños quedaron bajo su cuidado exclusivo y que el padre no mantenía vínculo con ellos desde hacía varios años. Además, el expediente mencionó otras actuaciones judiciales relacionadas con el grupo familiar, entre ellas una homologación de convenio, una ejecución de alimentos y una denuncia previa por violencia familiar.
El progenitor fue debidamente notificado del trámite, aunque no respondió la demanda. Posteriormente, el fuero de Familia convocó a una audiencia en la que el hombre manifestó su preocupación ante la posibilidad de que sus hijos fueran trasladados a vivir a otro país.
Durante ese encuentro, la jueza explicó que una autorización de viaje no equivale a un permiso para modificar la residencia de los menores. Tras esa aclaración, el padre prestó conformidad para que los niños pudieran salir del país junto a su madre hasta alcanzar la mayoría de edad, con la condición de ser informado sobre el destino y la duración de cada viaje, o que esos datos quedaran incorporados al expediente.
La Defensoría de Menores intervino en representación complementaria de los niños y emitió un dictamen favorable a la solicitud. La sentencia citó el artículo 645 del Código Civil y Comercial, que exige el consentimiento expreso de ambos progenitores para la salida del país de hijos menores de edad, aunque prevé la posibilidad de que la Justicia supla esa conformidad cuando exista una negativa injustificada y resulte conveniente para el interés familiar.
Al fundamentar la decisión, la magistrada también hizo referencia a la Convención sobre los Derechos del Niño y a normas nacionales y provinciales de protección integral. En ese marco, destacó el derecho de niñas, niños y adolescentes al descanso, al esparcimiento, al juego, a las actividades recreativas y a la participación en la vida cultural.
Con esos argumentos, el tribunal autorizó a los dos niños a salir del país en compañía de su madre hasta la mayoría de edad. La resolución dejó expresamente establecido que el permiso otorgado no habilita una radicación definitiva en el extranjero.