Desde el 1 al 7 de agosto, se conmemorará la Semana Mundial de la Lactancia Materna (la cual se recuerda todos los años desde 1992), este año bajo el lema: “Facilitar la lactancia materna: marcando la diferencia para las madres y padres que trabajan.”
En este contexto, desde la Coordinación en Seguridad de Alimentación y Nutrición, dependiente de la Secretaría de Desarrollo Humano y Promoción Comunitaria, en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, se recuerda que se llevan a cabo actividades de capacitación y promoción en diferentes Centros de Salud y Centros Comunitarios de la ciudad (Centro de Salud del Barrio Anai Mapu, Centro de Salud del barrio 1224 Viviendas, Centro comunitario del barrio del trabajo).
La lactancia materna es de suma importancia, ya que radica en el impacto positivo en la salud, facilita la construcción de un sistema inmunológico más fuerte, a través del pasaje no solo de nutrientes, si no de defensas y la creación de un vínculo especial entre la mamá y el bebé.
Este alimento no sólo contiene anticuerpos beneficiosos para mantener a los bebés sanos y protegidos de muchas infecciones, sino que también, reduce significativamente el riesgo de muerte en los recién nacidos y los bebés pequeños, proporciona beneficios para la salud de los niños y mejora la salud de las madres.
Es un derecho del bebé recibir el alimento perfecto que representa la leche humana, sin embargo, no es responsabilidad sólo de la madre mantener el amamantamiento.
Es así que la Organización Mundial de la Salud recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y luego complementar con los alimentos hasta los 2 años del niño/a o hasta que la mamá y el bebé lo decidan, respetando los tiempos necesarios.
La lactancia es natural, renovable y ambientalmente segura, es decir que facilitando la promoción de la lactancia también contribuimos con el planeta y el medio ambiente.
El lema de este año hace hincapié en que la lactancia y el trabajo funcionen.