La Estación Meteorológica registró lluvias extraordinarias en el mes. El fenómeno de El Niño incrementó la humedad en los Valles y la Cordillera.
Cipolletti atraviesa semanas complejas debido al impacto de numerosos días con lluvia. En lo que va del mes de julio, la Estación Meteorológica de Cipolletti ya registró 80 milímetros de precipitación acumulada, una cifra que supera ampliamente los promedios históricos de la zona.
Según explicó Mauricio Gorostarzu, observador meteorológico de superficie de la estación local, se trata del julio más lluvioso de los últimos años. El registro habitual para este periodo suele ubicarse entre los 2 y 12 milímetros. "El último evento de precipitaciones importantes fue en el 2018 con 42,3 milímetros de agua caída, según los registros de la Estación Cipolletti", detalló.
El volumen de agua acumulado responde a un contexto climático particular. "Estamos dentro de la fase "El niño", una fase oceánica-atmosférica, que trae más humedad a la región, más vapor de agua, y eso genera justamente un aumento de precipitaciones", señaló el especialista respecto a las tormentas que afectan tanto a los Valles como a la Cordillera.
Tras las intensas precipitaciones de los últimos días, el tiempo comenzará a mostrar una leve mejoría. Para las próximas horas se prevé una disminución en la probabilidad de lluvias, aunque el cielo continuará con abundante nubosidad.
Durante el fin de semana, entre la noche del sábado y la mañana del domingo, ingresará un nuevo frente frío desde la Cordillera —zona que permanece bajo alerta meteorológica por lluvias y nevadas—. Este sistema provocará un periodo de lluvias débiles y pasajeras en la ciudad. Para la próxima semana no se prevén eventos de la intensidad registrada en estos días, aunque se mantendrá cierta inestabilidad entre martes y miércoles.
A diferencia de los sistemas automáticos, la estación de Cipolletti funciona de forma convencional con trabajo humano directo. Gorostarzu efectúa tres tomas diarias de datos: a las 9 de la mañana, a las 3 de la tarde y a las 9 de la noche, según explicó a LU19.
En cada medición se registran variables como temperatura, humedad relativa, presión atmosférica y dirección del viento. Tras realizar los cálculos correspondientes con tablas específicas de la posición geográfica, la información se traduce a códigos alfanuméricos en grupos de cinco cifras. Ese mensaje sinóptico se envía a la sede central en Buenos Aires para alimentar la base del Servicio Meteorológico Nacional.
El comportamiento meteorológico en la región muestra transformaciones graduales. Históricamente caracterizada por un clima más seco, la zona registra actualmente períodos con mayor presencia de humedad.
De acuerdo con el especialista, también se observa un corrimiento en las estaciones: los veranos tienden a extenderse, el mes de marzo resulta más cálido y el ciclo de lluvias en la Cordillera se inicia más tarde de lo habitual. Este escenario está ligado a la variabilidad climática global y al desplazamiento del anticiclón del Pacífico Sur.