Un conductor intentó evadir a la Policía en el Tercer Puente, pero al interceptarlo detectaron que el vehículo era buscado por la Justicia.
Un operativo de rutina realizado por el Cuerpo de Seguridad Vial de Cipolletti terminó con el secuestro de un vehículo que tenía un pedido judicial vigente desde hace casi seis años. Todo comenzó cuando efectivos realizaban controles preventivos sobre el Tercer Puente, uno de los accesos más transitados entre Neuquén y Cipolletti.
En medio de las inspecciones habituales, una maniobra inesperada llamó la atención de los uniformados y activó un procedimiento inmediato.
Según se informó, el conductor de un Citroën C4 Cactus, un hombre de 40 años, circulaba en dirección desde Neuquén hacia Cipolletti cuando ignoró las señales de detención impartidas por la Policía.
Lejos de detenerse, continuó avanzando en dirección a la rotonda de la Ruta Nacional 151, lo que obligó a los efectivos a iniciar un seguimiento controlado utilizando balizas, sirenas y señalización preventiva para alertar al resto de los automovilistas.
La persecución duró apenas unos minutos. Finalmente, el vehículo fue interceptado a unos 100 metros de la rotonda, sin que se registraran incidentes ni situaciones de peligro para terceros.
Tras detener la marcha, los agentes realizaron las verificaciones correspondientes en los sistemas oficiales para conocer la situación legal del rodado.
Fue entonces cuando descubrieron que el Citroën registraba un pedido de secuestro judicial vigente desde octubre de 2019, en el marco de una causa civil relacionada con un cobro ejecutivo.
Como resultado del procedimiento, el conductor fue trasladado para completar las actuaciones de identificación, mientras que el vehículo quedó secuestrado junto a la llave de ignición y a disposición de la Justicia.