Es atendido por Elvis y Narella, dos jóvenes estudiantes. El abogado que interviene denuncia afirmó que incurren en “usurpación, falta de habilitación comercial y bromatología”.
El popular carrito del kilómetro 8 de la Ruta 151 que atienden los estudiantes Elvis y Narella recibirá próximamente una orden de desalojo por “usurpación, falta de habilitación comercial y de bromatología”, advirtió el abogado Max Sánchez Sala, que representa a la empresa de desarrollos inmobiliarios Santa Angela “propietaria de las tierras”.
“Esto viene de hace un tiempo, hay que aclarar que no es por la reciente nota de LMC (en la que se contó la historia de los chicos). Hace un mes, es decir previo a ese artículo, se hizo la presentación, una denuncia correspondiente en la Municipalidad y en Fiscalía. Ya hubo notificación previa y se les dio un plazo de 10 días”, comunicó el letrado.
El profesional aseguró que se fueron cumpliendo todos los pasos legales, pero por el momento “no hay respuesta de la otra parte. Se le ha pedido al hombre (por el padre del joven del carrito, que a la vez tiene una despensa en el lugar) que se retire, pero no quiso y no dio explicaciones. Al no tener un contrato firmado se expone a esto”.
“La primera notificación -prosiguió- fue en febrero. El mes pasado se inició el expediente de desalojo, se denunció usurpación. No cumple con la habilitación comercial ni bromatológica. Luego se procede a la constatación y anunciarles el desalojo. Y si no lo cumplen actuarán las fuerzas públicas”, adelantó.
Asimismo, recordó que “hay una audiencia fijada para ver si penalmente se sigue con la acción o no”.
El abogado consideró que lo que agrava más la situación es el “riesgo sanitario, también preocupa a la empresa dueña de las tierras que el día de mañana exista algún riesgo de intoxicación y tenga que responder penalmente la empresa. Necesitamos que se aclare la verdad, la propiedad le pertenece a la empresa. El carrito está dentro de propiedad que es privada y el almacén también”.
“El comercio esté funcionando y no se cumple con los recaudos legales. Y eso no lo podemos dejar pasar”, redondeó Sánchez Sala.
"Me gustaría aclarar que si bien hay un juicio de por medio, nosotros no tenemos nada que ver al respecto. Los participantes del mismo son la inmobiliaria, Andrés (mi papá) y los respectivos abogados representantes de cada parte. Se habla de una supuesta usurpación pero el carro en el cual trabajamos y es nuestra única fuente de ingresos, esta sobre la ruta. Es terreno fiscal. No estamos sobre ninguna propiedad privada", contó su versión el joven.