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El gran suceso de emprendedores con historias particulares detrás que aportan a la economía regional, abren puertas y hasta exportan.
Como Vicente Taborda en su amado Platense -aún le dura la emoción por el reciente e histórico campeonato-, el que se pone la 10 a la hora de ayudar a convocar al resto de los emprendedores para la nota de las Cooperativas valletanas con LM Cipolletti es Guillermo Grosvald, referentes de los apicultores.
Funcionan en equipo si bien son iniciativas independientes. La unión hace a la fuerza en el Complejo Agroindustrial ubicado en el kilómetro 1206 de la ruta 22, en su intersección con Avenida 1 de Mayo en Fernández Oro.
Se trata de pequeñas y pujantes iniciativas locales con resultados sorprendentes que dan impulso a la economía regional. Ese puño cerrado en alto para la foto simboliza el espíritu cooperativista en su máxima expresión.
Hay representantes de la Cooperativa de apicultores del Comahue Limitada, también de Mujeres de Oro en Acción (MOA), de Aromáticas del Valle y de Fruch Patagonia, la empresa de snacks saludables que ya trasciende fronteras. Armonía, compañerismo y un común denominador: las ganas de progresar y salir adelante con los productos autóctonos pese a las dificultades que puedan presentarse .
“La idea de este complejo fue agregarle valor a la producción primaria, en nuestro caso la miel y la cera. Fue parte de una serie de actividades que se organizó desde el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de Nación para darle valor agregado a la producción primaria de la región durante el Gobierno de Cristina Kirchner, entre los años 2009-2011, como aporte al Plan Estratégico de la Fruticultura. De todos los proyectos realizados tanto en Rio Negro como en Neuquén, uno de los pocos, por no decir el único que cumplió con los objetivos previstos para el sector productivo es este Complejo”, contextualiza el propio Grosvald.
“En ello se han empeñado los diferentes Gobiernos Municipales de Fernández Oro, el Gobierno Provincial y organismos como el INTI, el INTA y el SENASA con aportes y capacitaciones fundamentales para avanzar y concretar proyectos. Y el grupo de Cooperativista y de la empresa familiar que estamos en el predio que hemos honrado los compromisos asumidos”, destaca con orgullo.
Sus pares de las otras “coope” irán más allá y lo definirán como “un sueño hecho realidad”.
Todo lo que rodea a la Cooperativa Mujeres de Oro en Acción (MOA) resulta admirable. Desde la feliz idea, pasando por la garra de trabajadoras rurales, empleadas domésticas o porteras de colegio a los logros en estos casi 14 años de experiencia (están en funciones desde 2010, se mudaron hace unos 4 años al Complejo).
Historias de lucha y superación por doquier entre sus integrantes. Y un éxito que abrirá puertas a futuras generaciones. “El grupo surgió de la unión de trabajadoras rurales, informales, por ejemplo yo trabajaba en el Instituto Fátima como portera. Nos conocíamos cómo vecinas y nos dijimos ¿qué hacemos? Nuestro querido Valle produce frutas y verduras pero no hay muchas industrias. Así que nos capacitamos y empezamos a hacer productos los más naturales posibles, como tradicionalmente hacían las familias del Valle. Elaboramos los dulces artesanales”, cuenta Inés Ríos, una de sus caras visibles.
“Le pusimos Mujeres de Oro en Acción porque la idea era accionar, dejar la catarsis o el llanto en otro lado. Sentimos un gran orgullo. Hay mujeres de hasta 90 años y también gente joven. Siempre vamos por más. Encontramos a través del trabajo una conexión, varias son trabajadoras con vivencias muy duras. Tratamos de dejar un mensaje esperanzador para otras mujeres. Eso de resistirnos a quedar fuera del sistema, creando, juntándonos. Ejemplo de cuando se alinean municipio, estado y el sector privado se pueden hacer cosas buenas”, amplía con emoción.
Líder nata, reivindica al Complejo pues “es un lugar único de producción de calidad en la provincia” y también al Portal de Oro, que acaba de cumplir 6 años y donde “se venden mucho de los productos”.
“La idea es que quede un proyecto para las que vienen detrás o quieran sumarse”, reflexiona en el final.
Detrás de cada emprendimiento en el Complejo hay una historia sorprendente. Y Fruch Patagonia no es la excepción. Esta empresa familiar fue formada por 3 Primos en 2019 con la idea de generar un producto que aportara valor agregado “en la principal materia prima regional, la manzana”. Y rápidamente se codeó con el éxito.
En 2020 ganó el primer premio en el concurso premio Joven Emprendedor Rionegrino y representó luego a la Provincia en la competencia Nacional.
Hacia principios del 2021 Fruch Patagonia inauguró la fábrica propia de Fernández Oro, con la más alta tecnología para la producción de los novedosos Snacks saludables de Manzanas.
“Hoy la fábrica cuenta con 16 empleados y la más alta tecnología para la producción de nuestros Chips saludables de manzanas. En todo este tiempo logramos posicionar nuestros productos en los mercados más exigentes, incluidas varias cadenas de supermercados, estaciones de servicios, sumado a la presencia con distribuidores en 15 Provincias. También se comenzó de a poco a incursionar en el mercado externo, logrando en el año 2023 las primeras exportaciones a Estados Unidos”, confió Gastón Arcucci, uno de los propietarios de la ascendente marca.
Manuel Pucheta y Nicolas Olleac son, además de sus primos y amigos, sus históricos socios. No paran de crecer. No dejan de soñar.
“Para este mes de Agosto tenemos previsto realizar la primera carga a Brasil para un Importador en el sur del País. Y llegaremos a Paraguay. Para el primer semestre del 2026, la empresa prevé triplicar la producción a través de la ampliación de la fábrica actual y la incorporación de nueva maquinaria”, inflan el pecho al ventilar estadísticas asombrosas.
“Hoy nos encontramos con el enorme desafío de desarrollar nuevos productos y seguir posicionando los productos de la Patagonia en todas las góndolas y comercios del País”, redondean.
Como la manzana, Fruch es un negocio redondo. Del Complejo Agroindustrial valletano para el mundo.
Instagram: fruch_patagonia
www.fruchpatagonia.com.ar
María Laura Berzins es una experta ingeniera agrónoma que lleva más de 18 años asesorando y acompañando a pequeños productores en toda Argentina. Forma parte de la Cooperativa Aromáticas Alto Valle, fundada por ella y otros asociados en el año 2003, es decir que cuenta con 21 años de trayectoria.
La mujer también participó de la producción periodística de este medio en un predio que es la envidia de muchas otras provincias. “En nuestro caso todo empezó con un grupito de personas queriendo hacer una actividad de diversificación productiva, cultivando orégano y ahora llevamos 21 años juntos, produciendo aromáticas, fraccionando, destilando aceites esenciales, comercializando en todo el país, brindando capacitaciones a partir de toda la experiencia adquirida. De toda Latinoamérica nos convocan”, afirmó.
Como en cada uno de los emprendimientos del Complejo, lo conseguido superó las expectativas.
“Hemos crecido mucho en este tiempo. Creo que es el esfuerzo del grupo, si bien de los pioneros quedan pocos porque se va renovando el plantel, se va incorporando gente joven, con nuevas ideas pero el espíritu cooperativista prevalece”, indicó.
Mientras mostraba la producción, analizó: “Este Complejo demuestra la importancia del apoyo estatal a la iniciativa privada, comunitaria y cooperativa. Lo interesante en esto es que si yo me voy, no me puedo llevar ni un tornillo y el que viene podrá aprovecharlo. Es dinero bien invertido, capacitación, asistencia técnica, apoyo institucional bien aprovechado y con proyectos productivos de acá hacia adelante”.
Página web: www.aromaticasaltovalle.com.ar
Insta y Facebook: Aromáticas Alto Valle.
Todos los días hábiles está abierta la sala para visita.
“¿Todo en orden?, ¿Hace falta algo?, pregunta Guillermo al equipo periodístico. Grosvald, un gran anfitrión, se refiere ahora al emprendimiento en el que interviene, la Cooperativa de Apicultores del Comahue Limitada.
“Somos una Cooperativa de pequeños productores apícolas de la región del Norte de la Patagonia, con eje en la confluencia de los ríos Neuquén, Limay y Negro. Somos 27 pequeños apicultores, propietarios de apropiadamente 4.200 colmenas, que nos venimos reuniendo desde julio del 2010 como Asociaciones de Apicultores de Cipolletti y de Fernández Oro”.
Ya pasaron más de 12 años de su fundación, aquel inolvidable “12 de abril de 2013” y en la actualidad el promedio de cosecha de miel por colmena “ronda los 24 kg/año”.
Entre los múltiples objetivos cumplidos resalta “mantener los aspectos legales y administrativos perfectamente enmarcados con los estatus de la organización y los órganos reguladores. A lo que hay que sumar que habilitamos la única sala comunitaria de extracción y fraccionamiento de miel por SENASA (SEF-R-1020) del área de influencia en 250 km. a la redonda. Tenemos las habilitaciones provinciales y nacionales del establecimiento (RNE 16-001148) y para nuestra miel, con el registro nacional de producto alimenticio (RNPA Nº 16011382). Para miel y miel cremosa”, enumeró.
Además precisó: “Hemos implementado el código de barra para 10 presentaciones de nuestros envases. Realizamos un trabajo sostenido durante los últimos 5 años, junto con el Ingeniero Agrónomo Salvador Sangregorio (del INTA Alto Valle), para realizar el curso de Iniciación a la Apicultura, con el objeto de fortalecer la cantidad y calidad de nuevos apicultores. También hemos firmado convenios de mutua colaboración con la Universidad de Comahue, y específicamente con la Facultad de Agrarias de Cinco Saltos. Establecimos la marca Apicomahue con el diseño de logos y etiquetas en colaboración con la Universidad de Flores con sede en la región que permite a nuestros productores tener una herramienta de marketing de calidad. Somos proveedores del Estado en Río Negro bajo el Nº 20/H/2710 rubro 73. Lanzamos nuestro portal web: www.apicomahue.coop.ar”, culminó.
Y sí, viene dulce el hombre, por el fútbol ¡y la miel! El Complejo Agroindustrial, donde el esfuerzo da frutos…