Elaboran jugos y batidos 100 % naturales, helados frutales y otros productos. La historia de una emprendedora muy querida que sueña con que todos los pibes coman fruta.
“¿Te acordás cuando no me gustaba la fruta? Empecé a incorporarla gracias a ustedes”, le confiesa un chico que luce la camiseta de Cipo en la puerta del CCC, donde Fabiana Perticarini cada tanto suele andar con su ya famoso carrito.
Mientras le prepara el batido del momento, compuesto por ananá, limón y pera, la conocida y estimada emprendedora no disimula su satisfacción por haber contribuido al cambio de hábito del pequeño y fiel cliente.
Ella, su eterno compañero de vida Daniel Almendra y todo su entorno también en algún momento experimentaron una transformación radical en la alimentación y “empezamos a consumir todo lo natural. Que tus hijos te pidan el licuado de pepino y apio no es común y en casa era frecuente”, explica la vecina de 53 años que brilla con su puestito ambulante Familia Corazón.
Se rodeó de sus afectos para llevar adelante el exitoso proyecto: elaboran batidos 100 % naturales, además de helados frutales y los sorprendentes detox, “una línea que ayuda de forma natural a mejorar molestias y reducir dolores e inflamaciones”. Uno de sus hijos, que tenía inconvenientes de riñón fue uno de los primeros beneficiados.
Distinguida no hace mucho por su compromiso por la ciudad, supo integrar la Feria de la Economía Social de Cipolletti, a la que ahora asiste a ofrecer los “jugos más ricos de la Patagonia”.
Muchos la conocen de las distintas rotiserías que tuvo en Ferri y Cipolletti -Esquiú y Jorge Newbery- o de los tan solicitados locros que prepara por encargue en las fechas patrias (“junto a empanadas caseras”).
Hace casi una década que se lanzó con la apuesta callejera. “Empezamos en la Feria de Economía Social y de allí nos invitaron desde Deportes a la pileta municipal, para que los chicos tuvieran una opción saludable. Llevábamos un gazebo pero se volaba por el viento. Entonces confeccionamos un carrito, mi hijo Matías que es metalúrgico fue uno de los que ayudó a armarlo. Quedó tan bonito que cuando empezó la temporada nos volvieron a pedir que visitáramos las plazas céntricas. Y ahora vamos a las ferias, eventos particulares, son muy aceptados por la gente”, celebra y sugiere probar una combinación que la rompe de manzana, zanahoria y naranja.
En paralelo a la siempre tentadora mesa dulce, ellos se hacen notar en eventos particulares -casamientos, cumpleaños- con la mesa natural. “Vamos con la barra y armamos todo: brochet, frutillas, ensaladas, heladitos naturales que prepara mi hija para que puedan consumir los chicos que ya empiezan con los problemas en su dentadura”, detalla la mamá de Abigail, Rosmary, Matías, Maximiliano y Joaquín, quienes “apoyan en todo”.
Flexible a las recomendaciones y ocurrencias de los clientes, permite que más allá de la amplia variedad con la que cuentan, “el público elija entre 2 ó 3 sabores de frutas y hortalizas. Solo usamos la fruta y si se requiere un poquito de agua, excepto que pidan sumarle azúcar, edulcorante… Les encanta jugar a descubrir qué sale”.
Super cuidadosos, aclara que “no usamos lácteos para no contaminar y por la gente que es alérgica a la lactosa, tampoco frutos secos por las personas alérgicas. Azúcar libre de gluten de ser necesario”.
Se han hecho al andar. Le encontraron el gustito a lo que hacen. Con su carrito han recorrido miles de kilómetros para dar el presente en “fiestas nacionales y provinciales”. Hasta que surgió la “feria fija e itinerante y nos quedamos en Cipolletti”.
A Fabiana y compañía les encanta incentivar a los chicos a que consuman frutas. Y saca a relucir su solidaridad a tal fin. Por ejemplo, “he estado en la guardería de mis nietos, Día de los Jardines, e hicimos en una plaza cercana de Ferri para que fueran a servirse cada vez que quisieran. Los papás colaboraron con las frutas y todos pudieron saborear los batidos”.
Trabajan con frutas de estación de la zona. Desde ananá, frutilla, frutos rojos, frambuesa, maracuyá, melón, sandía, manzana, pera y tantos otros.
“También con verduras. Primero nos dicen ‘es para ensalada eso’ y después se sorprenden con las combinaciones, por ejemplo apio, con manzana verde y limón queda muy rico”, aporta un sorpresivo dato la nacida y criada en Ferri.
Fabiana disfruta cuando su nieto de 4 años le pide un batido. "Es un placer para mí", confiesa con inocultable chochera. Y sueña en voz alta. “Seria hermoso tener un espacio físico en Cipolletti donde la gente vaya a pasear y este todo rodeado de carritos”.
Fruto de tanto esfuerzo, hoy Fabiana triunfa con las frutas.
Instagram: batidos_familiacorazon