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DVN: sin salita y con inseguridad

Los habitantes del Distrito Vecinal se quedaron sin centro de salud hace meses. Y están enfrentando, aparte, una creciente ola delictiva.

En el Distrito Vecinal Noreste están preocupados por partida doble. Por un lado, hace meses que permanece cerrado el centro de atención primaria de la salud del sector poblacional y alrededores y no hay visos de que pueda reabrir. Por otro lado, la inseguridad ha vuelto a inquietar a la comunidad, sobre todo por una ola de robos que se está observando.

En relación a la salita, hasta ahora han resultado infructuosas las gestiones emprendidas por los vecinos para que se reactive la atención. Se ha enviado notas a diferentes autoridades y se ha conversado telefónicamente con la directora del Hospital, Claudia Muñoz, responsable del lugar. Todo ha sido en vano.

Ayer, el dirigente barrial Víctor Alarcón manifestó que él dialogó con Muñoz hace unas semanas y la postura de la funcionaria fue de que no se puede invertir para mejorar las instalaciones puesto que se trata de un inmueble privado, que ha sido prestado al nosocomio para asistir a la población.

Como no se trata de un edificio perteneciente al sector público, las refacciones, principalmente en materia de calefacción y de iluminación, pasarían como un beneficio a los dueños de las dependencias en el momento en que los propietarios soliciten su devolución. Es decir que sería un gasto del Estado que se perdería.

Quizás por eso siguen sin concretarse las mejoras de la red eléctrica que se habían prometido y que podrían haber ayudado a tener condiciones dignas y adecuadas para el trabajo de médicos, enfermeros y personal sanitario.

Alarcón refirió que la diputada nacional Graciela Landriscini se comunicó con las máximas autoridades del Ministerio de Salud de Río Negro para destrabar la situación y propiciar la reapertura, pero sus gestiones lamentablemente tampoco han tenido el eco esperado.

A todo esto, el dirigente dijo que a los pobladores les está preocupando en la actualidad la creciente ola delictiva que se ha vuelto a hacer sentir en el DVN. Se trata de un nuevo momento de mucha inseguridad que tiene atemorizada también a la gente del cercano Parque Industrial.

Los robos están a la orden del día y, al parecer, a las dificultades que afronta la prevención contribuye la falta de recursos humanos y materiales que estaría enfrentando la Policía. De allí, que urja atender las carencias existentes.