El gato permanecía en lo más alto de un pino desde el lunes. El desgraciado desenlace al intentar bajarlo llena de tristeza a la ciudad, que se movilizó por él.
De las noticias más triste que vas a leer este miércoles 29. Su caso movilizó a todo a un barrio, que anoche no durmió, y buena parte de la ciudad. Lamentablemente, el gato que había quedado atrapado en lo más alto de un árbol tuvo el peor final. Una muerte tan trágica como absurda la de Coco, que llena de dolor a Cipolletti.
La increíble y dolorosa escena se registró sobre calle 25 de Mayo, casi Lavalle, donde funciona una iglesia y vecinos y su dueña seguían de cerca la dramática situación, con la esperanza de que el felino pueda bajar sano y salvo. Incluso los bomberos voluntarios intentaron rescatarlo pero resultó imposible. En la madrugada de este miércoles, ocurrió la desgracia, lo que nadie deseaba.
"Salió todo mal. Los chicos se animaron a trepar hasta arriba. Como no llegaron, cortaron la rama, el gato cayó sobre el techo, de ahí reventó contra el piso. Lo atajamos, lo llevamos al veterinario pero llegó muerto. Una tristeza enorme", confió una conocida proteccionista a LM Cipolletti.
Al mismo tiempo, la angustiante información fue reconfirmada en las redes sociales:
Según relataron los vecinos, Coco subió al árbol durante la tarde del lunes y, desde entonces, no logró descender hasta el momento de su fatal caída.
Su dueña lo llamó en reiteradas oportunidades e incluso varios vecinos intentaron atraerlo, pero el animal permanecía inmóvil en una de las ramas más altas del pino. Con el correr de las horas, la preocupación fue creciendo y cada vez más gente se sumo a su rescate.
Ante la desesperación de la dueña, personal de Bomberos acudió al lugar para intentar rescatar al gato. Sin embargo, debido a la altura del árbol y a las limitaciones del equipamiento disponible, no fue posible llegar hasta el sitio donde permaneció Coco hasta los últimos instantes de su vida.
Para colmo, el gato se asustó y subió más alto aún. Después lo que siguió fueron distintos e intentos fallido de muchos vecinos anónimos e instituciones que intentaron salvarle la vida. Ellos también merecían otro final.
"Vino un señor, Héctor, con una grúa. Se ofreció pero desde la vereda no llegaba hasta el gato. Luego apareció una cuadrilla de Edersa, lo intentó pero se dio la misma situación, que no alcanzaba. Hubo un chico que subió hasta mitad de pino, sin nada de seguridad, una desprotección. Le pedimos que baje", contó la misma fuente a este portal.
De la esperanza al drama... Es que "llegaron, entonces, unos pibes que parece hacen poda y la tienen clara (Tincho y Ulises), se fueron sujetando, llevaron tipo arnés, llegaron a tocarlo pero no hubo caso, no pudieron manotearlo y bajarlo".
"Ataron una soga, hicieron como un anclaje, cortaron el árbol con una motosierra y después desde el techo de la iglesia intentaron tirar de la rama pensando que se iba a asustar y bajar. Nunca se soltó de la rama, estampó contra el techo, revotó en el piso. Hizo dos pasos, ahí lo manotee yo como pude y fuimos con otra chica a una veterinaria, San Andrés. Era tarde tocamos timbre y nos abrió, nos atendió", agregó la proteccionista en un tremendo relato.
"Llegó muerto el gato, yo me di cuenta. El veterinario no nos cobró, le agradecemos. Volvimos y había gente esperando la noticia, fue muy triste, la chica dueña del gato está en shock".
En contraste con la solidaridad de la gente, la otra cara según los testigos la mostró la mismísima iglesia, que por esa actitud son blanco de las críticas. "Los de la iglesia nunca fueron a abrir el portón, dicen también que habrían activado los aspersores y estaban los vecinos ahí... Llamaron a la policía porque era propiedad privada, la policía estuvo un rato pero se fue", culminó la proteccionista tras una noche larga, sumamente triste y polémica.