Este sábado habrá encuentros en distintas ciudades del Alto Valle por el Día del Parkinson. Conocé los puntos y horarios para sumarte a la jornada de concientización.
Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial del Parkinson, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para visibilizar una enfermedad neurodegenerativa que afecta a millones de personas en todo el mundo.
En el Alto Valle, la jornada tendrá este sábado un fuerte componente simbólico y comunitario: monumentos iluminados de rojo, encuentros abiertos y actividades que buscan concientizar y, al mismo tiempo, generar espacios de acompañamiento para quienes conviven con el diagnóstico.
El rojo será el color predominante en distintas ciudades de la región. La propuesta apunta a que los principales monumentos se iluminen con esa tonalidad y que vecinos, pacientes y familias se acerquen con alguna prenda o distintivo del mismo color.
La iniciativa, impulsada por organizaciones y referentes locales, busca no solo visibilizar la enfermedad sino también generar redes de contacto entre quienes atraviesan situaciones similares. “Hoy es el Día Mundial del Parkinson y el color que nos caracteriza es el rojo. Por eso la idea fue que todos los principales monumentos de cada ciudad se encendieran para poder hablar de Parkinson”, explicó Silvina Díaz, referente de la Asociación Parkinson Alto Valle, en diálogo con LM Cipolletti.
Las actividades previstas combinan momentos de encuentro con propuestas recreativas a partir de las 18. En ciudades como General Roca habrá convocatoria en el monumento a la Manzana, mientras que en Neuquén se realizará una actividad en el monumento al General San Martín. Allí se espera la participación de familias, pacientes y vecinos, con shows, música y espacios de intercambio.
“En algunos lugares solo se va a encender el monumento, en otros vamos a hacer encuentros. Va a haber show, baile, música, no es solo hablar de Parkinson, también es pasar un rato lindo entre amigos”, señaló Díaz.
En Cipolletti, si bien estaba prevista una actividad en el Centro Cultural, finalmente fue suspendida por la baja confirmación de familias. Sin embargo, el encendido simbólico del monumento se mantendrá y la invitación sigue abierta para quienes quieran acercarse.
“La convocatoria es para todo el mundo. Aunque no haya actividad organizada en su ciudad, la idea es que se acerquen al monumento. Si se encuentran dos o tres familias, ya es un paso para que el año que viene se pueda organizar algo más grande”, agregó.
La iniciativa se replicará en distintas localidades del Alto Valle como Fernández Oro, Allen, Villa Regina y Chichinales, entre otras, consolidando una red regional de visibilización.
El Parkinson es una enfermedad degenerativa, progresiva y crónica del sistema nervioso central. Se produce por la pérdida de neuronas que generan dopamina, un neurotransmisor clave para el control del movimiento. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran el temblor, la rigidez muscular y la lentitud en los movimientos.
A estos signos se suman los llamados síntomas no motores, como trastornos del sueño, depresión o constipación, lo que muchas veces dificulta su detección temprana. De hecho, los pacientes pueden tardar entre tres y cinco años en recibir un diagnóstico adecuado. Según la OMS, afecta a 1 de cada 100 personas mayores de 60 años y se proyecta que para 2030 habrá unos 12 millones de pacientes en el mundo. En Argentina, se estima que alrededor de 100 mil personas conviven con esta enfermedad.
Actualmente, es la segunda patología neurodegenerativa más frecuente después del Alzheimer, y si bien suele asociarse a adultos mayores, también puede aparecer en edades más tempranas.
Más allá de la jornada de concientización, desde la Asociación Parkinson Alto Valle advierten sobre una problemática estructural que impacta directamente en la calidad de vida de los pacientes: la falta de profesionales especializados en la región.
“Dependemos de especialistas de Buenos Aires porque acá no tenemos neurólogos especializados en Parkinson. Tampoco hay terapistas ocupacionales, kinesiólogos, fonoaudiólogos ni psicólogos especializados”, señaló Díaz.
Esta carencia no solo dificulta el tratamiento integral de la enfermedad, sino que también retrasa los diagnósticos. “El hecho de no tener neurólogos especializados en trastornos del movimiento hace que muchas veces el diagnóstico llegue tarde”, agregó.
En ese contexto, también se vuelve clave el acompañamiento familiar y la necesidad de generar grupos de contención, algo que todavía resulta incipiente en el Alto Valle.
Además, desde la organización insistieron en la necesidad de avanzar con una ley nacional de Parkinson que permita garantizar el acceso a tratamientos, profesionales y cobertura adecuada en todo el país.
El Día Mundial del Parkinson se presenta así como una oportunidad no solo para informar, sino también para encontrarse. En una región donde la falta de recursos especializados es una preocupación constante, las actividades de este sábado buscan tender puentes entre pacientes, familias y la comunidad.