Durante el fin de semana hubo controles de tránsito en distintos puntos de la ciudad. Los resultados positivos de alcoholemia fueron la infracción más común.
El Municipio realizó controles de alcoholemia en conjunto con personal de la Brigada Motorizada de Apoyo (BMA), en el derivador de calle Pacheco y 25 de Mayo. La dirección de Tránsito informó que se labraron un total de 33 actas de infracción y se retuvieron 28 vehículos. Del total, 20 de los conductores descubiertos en infracción dieron positivo al test de alcoholemia.
Según informó el Municipio, durante el fin de semana se retuvieron 23 autos y 5 motos. En el caso de los conductores borrachos, la graduación más alta fue de 1,93 gramos por litro de sangre.
Los vehículos retenidos quedan a disposición del Juzgado de Faltas para aplicar la sanción correspondiente y los conductores tendrán que pagar la multa por la infracción y los costos de traslado y guarda. Además, deberán tener en cuenta que solo el titular del vehículo podrá retirarlos.
A través del Juzgado Municipal de Faltas se informó que por test de alcoholemia positivo, se establecen según la Ordenanza 491/2023 del código de faltas (Art.158), las siguientes sanciones:
Actualmente, el valor de la Sanción Administrativa Municipal es de 1400 pesos por unidad. Por ordenanza, el Municipio de Cipolletti puede equiparar el costo de cada SAM al precio de un litro de nafta súper en la estación de servicios YPF del Automóvil Club Argentino.
En Cipolletti rige la Ley Nacional N° 27.714 de “Alcohol cero al volante”, por lo que durante los operativos de control de tránsito habituales que se realizan en la ciudad, se aplican multas millonarias a quienes manejan bajo los efectos de alcohol, y aumentan para quienes son reincidentes en la falta, o se rehúsan a realizar el test de alcholemia.
Una persona que toma alcohol cuando conduce, no sólo se expone a multas y sanciones legales, sino que también pone en peligro su vida y la de los demás. El alcohol disminuye la capacidad de reacción, afecta la coordinación motora y disminuye la atención, lo que aumenta significativamente el riesgo de siniestros.