Las inspecciones llevadas a cabo a lo largo de tres jornadas permitieron constatar irregularidades en la comercialización de carne en la ciudad.
Entre el 14 y el 16 de septiembre, personal de la Brigada Rural Cipolletti, en conjunto con inspectores de Ganadería dependientes del Ministerio de Producción de la Provincia y personal de Bromatología de la Municipalidad de Cipolletti, realizó más de 40 inspecciones en carnicerías y comercios de la ciudad, en el marco de la Ley de Carnes y la protección de la salud pública.
Durante los operativos se detectaron distintas irregularidades relacionadas con la falta de rotulado obligatorio, productos vencidos, contaminación, alteración de caracteres organolépticos y mercadería de dudosa procedencia. Como resultado, se decomisaron aproximadamente entre 1.353 y 1.358 kilos de productos cárnicos en ocho establecimientos.
La mercadería decomisada fue trasladada para su destrucción total en el Frigorífico de Gómez, en General Roca, conforme a las actuaciones de los organismos intervinientes. Los controles tuvieron como finalidad prevenir riesgos para la salud pública y verificar el cumplimiento de las condiciones sanitarias y legales exigidas para los productos destinados al consumo humano.
Durante los procedimientos, los inspectores verifican diferentes aspectos relacionados con la seguridad e higiene de los establecimientos. Uno de los puntos centrales es la trazabilidad de la mercadería comercializada.
También se controla la documentación correspondiente, los certificados exigidos, las temperaturas de conservación y las condiciones generales de higiene dentro de los locales.
Los agentes revisan además la indumentaria utilizada por el personal y el estado de las cámaras frigoríficas y heladeras, elementos fundamentales para garantizar una adecuada conservación de los productos.
Desde el Municipio destacaron que, en la mayoría de los comercios inspeccionados, se observó un alto nivel de cumplimiento de las condiciones requeridas para la comercialización de alimentos.
El segundo decomiso se produjo en una carnicería ubicada sobre calle Collón Curá. En ese establecimiento se retiraron 180 kilos de cortes vacunos y de cerdo.
Durante la inspección se detectaron productos en mal estado, con presencia de hongos y mercadería vencida. Ante esta situación, se dispuso el retiro de los alimentos para evitar su comercialización.
En este caso intervino la Secretaría de Ganadería de Río Negro, que labró el acta de infracción correspondiente y ordenó que los productos fueran retirados.
La mercadería decomisada será sometida a disposición final, de acuerdo con los procedimientos establecidos para este tipo de productos que no pueden ser destinados al consumo.
Los procedimientos se llevaron a cabo los días 10 y 11 de septiembre y estuvieron a cargo de personal de la Brigada Rural de Ingeniero Huergo, que trabajó de manera conjunta con inspectores de Ganadería de la Provincia.
Durante las tareas fueron inspeccionadas siete carnicerías y se realizó además un control vehicular, donde se verificaron las condiciones de comercialización, procedencia y transporte de los productos cárnicos.
Los agentes detectaron diversas irregularidades, entre ellas la presencia de mercadería sin rótulos ni sellos de faena, productos vencidos, casos vinculados a faena clandestina y carne que se encontraba en estado de putrefacción. También se constató el traslado de carne picada sin la habilitación correspondiente.
A raíz de los procedimientos, se labraron ocho actas de infracción en el marco de la Ley Provincial Nº 2534. La mercadería que no cumplía con las condiciones exigidas fue decomisada para evitar su comercialización y consumo.
Finalmente, la totalidad de los productos decomisados fue trasladada al biodigestor de la firma Fricader, donde se realizó su destrucción final. De esta manera, se buscó impedir que la mercadería en condiciones no aptas llegara a los consumidores y resguardar la salud pública.