Buscan declarar patrimonio histórico de Río Negro a El Diente de Oro, una emblemática esquina de Cipolletti

Legisladores presentaron una iniciativa para proteger el emblemático inmueble de Cipolletti. ¿En qué consiste el proyecto provincial?

La Legislatura buscará declarar Patrimonio Histórico a la Gran Tienda de Oro en Cipolletti.

Una de las esquinas más emblemáticas de Cipolletti podría recibir un nuevo reconocimiento provincial. Se trata del histórico edificio conocido como El Diente de Oro, ubicado en la intersección de Fernández Oro y Villegas.

Ingresó a la Legislatura de Río Negro un proyecto de ley que propone declarar al inmueble Patrimonio Histórico y Cultural de la Provincia, con el objetivo de garantizar su preservación y reconocer su importancia para la memoria colectiva de los cipoleños.

La iniciativa fue presentada por los legisladores Leandro García, Daniel Belloso, María Alejandra Más y Luis Ivancich, quienes destacaron el valor histórico, arquitectónico, social y cultural de una construcción que acompañó el crecimiento urbano y comercial de la ciudad.

El proyecto representa un nuevo paso en el reconocimiento institucional del edificio, que durante décadas permaneció abandonado y actualmente es recuperado por el Colegio de Arquitectos de Río Negro, a través de su seccional Cipolletti.

Qué propone el proyecto presentado en la Legislatura

La propuesta legislativa busca incorporar a El Diente de Oro al régimen establecido por la Ley de Protección y Conservación del Patrimonio Cultural de Río Negro, una herramienta normativa destinada a preservar bienes vinculados con la historia y la identidad provincial.

De esta manera, los impulsores pretenden avanzar hacia una protección patrimonial específica del inmueble, teniendo en cuenta que su importancia trasciende el valor arquitectónico y se encuentra directamente relacionada con la historia social y comercial de Cipolletti.

Durante este año, la Legislatura provincial ya había reconocido la relevancia del edificio mediante una declaración de interés social, cultural y político. Sin embargo, la nueva iniciativa pretende otorgarle un reconocimiento de mayor alcance mediante una ley específica.

El tratamiento del proyecto deberá avanzar por los mecanismos legislativos correspondientes antes de una eventual aprobación. Por el momento, se trata de una propuesta ingresada al Parlamento provincial y no de una declaración patrimonial que ya se encuentre vigente.

La historia de El Diente de Oro y su importancia para Cipolletti

La historia del inmueble se remonta a la década de 1930, cuando comenzó a funcionar una reconocida tienda de ramos generales que comercializaba ropa, telas, muebles, sombreros y diferentes artículos destinados a los hogares del incipiente poblado.

El comercio se convirtió en una referencia para numerosas familias cipoleñas, no solamente por la variedad de productos disponibles, sino también por las facilidades de pago que ofrecía a sus clientes, especialmente a quienes dependían de la actividad frutícola.

Una de las modalidades habituales consistía en permitir que los compradores abonaran sus deudas después de la cosecha, una práctica que reflejaba la estrecha relación entre los comercios locales y la economía productiva del Alto Valle.

El particular nombre del establecimiento surgió por una característica de Gil Faigenbaum, uno de sus propietarios, quien tenía un diente de oro. Con el tiempo, aquella particularidad terminó identificando al negocio y quedó incorporada a la memoria de la ciudad.

Con el crecimiento de Cipolletti y el desplazamiento de su centro comercial hacia otros sectores, la actividad comenzó a perder protagonismo. Finalmente, el establecimiento cerró sus puertas y el edificio atravesó un prolongado período de abandono y deterioro.

La recuperación del edificio y su transformación cultural

Uno de los antecedentes fundamentales del proyecto es la ordenanza del Concejo Deliberante de Cipolletti que habilitó la cesión del inmueble al Colegio de Arquitectos de Río Negro por un período de 99 años para impulsar su recuperación.

La institución profesional asumió el desafío de restaurar el edificio y desarrollar un proyecto que permitiera recuperar su valor patrimonial, pero también convertirlo en un espacio destinado a actividades culturales, artísticas y encuentros comunitarios.

Durante 2020 se realizó un concurso de anteproyectos arquitectónicos y posteriormente comenzaron distintas intervenciones estructurales. Los trabajos incluyeron refuerzos de muros, retiro de escombros, demolición de sectores deteriorados y restauración de aberturas originales.

En septiembre de 2025 también comenzaron las intervenciones artísticas, con la participación de muralistas locales y estudiantes de la Universidad Nacional de Río Negro.

Finalmente, en abril de este año, el Colegio de Arquitectos inauguró el espacio destinado a eventos sociales y culturales, abierto a todo los cipoleños, incluso con jornadas de visitas guiadas y repaso histórico del espacio que mantiene la fachada original.