El admirable gesto de los alumos de la Escuela Laboral 4. Con enorme esfuerzo, cocinan y entregan la comida a quienes más lo necesitan.
En un contexto donde la realidad social aprieta cada vez más, la comunidad educativa de la Escuela Laboral 4 ha decidido ser parte activa de la solución. A través del taller de Panificación y Cocina, los alumnos impulsan el proyecto "Viandas Solidarias", una propuesta que no solo busca mitigar el hambre de personas en situación de calle, sino también ofrecer un giro trascendental en la formación de los jóvenes con discapacidad.
Durante la semana, los estudiantes se concentran en las mesadas para elaborar las preparaciones y, todos los viernes, salen a recorrer las calles de la ciudad para repartir la comida a quienes se encuentran en vulnerabilidad. En la imagen se puede apreciar el momento exacto en el que uno de los jóvenes entrega un pan relleno a una persona sentada en la vía pública, reflejando el impacto directo de este trabajo comunitario.
Este proyecto busca transformar el rol de los estudiantes con discapacidad -quienes habitualmente se encuentran en la posición de recibir asistencia- para posicionarlos firmemente como agentes de ayuda hacia los demás. De este modo, la práctica culinaria trasciende la mera enseñanza técnica y se enfoca en uno de los valores fundamentales para la formación integral: la solidaridad.
El docente a cargo de la iniciativa, conocido como el profe Lucho, brindó detalles sobre el origen y la dinámica de trabajo de esta propuesta que llena de orgullo a la institución.
“Este último cuatrimestre le propuse el proyecto a los chicos de las viandas solidarias y se re coparon. Viendo tanta gente en situación de calle en nuestra ciudad, era una forma de que pongan en práctica todo lo aprendido y que puedan hacer una acción solidaria. La solidaridad es un concepto muy importante en la formación de los chicos en la escuela”, remarcó el profesor.
El equipo de trabajo está compuesto por 7 estudiantes del turno tarde, acompañados cotidianamente por el profe Luis Mora y el preceptor Jesús.
A pesar del entusiasmo y del impacto positivo, la iniciativa enfrenta el reto constante de conseguir materia prima para sostener las entregas semanales. Actualmente, el taller logró repartir cerca de 20 viandas por viernes, aunque el deseo de la comunidad educativa es ampliar el alcance y llegar a más sectores vulnerables de la ciudad.
Para sostener el proyecto, el equipo recurre a la venta de productos elaborados en el propio taller y a la colaboración de la comunidad. Recientemente, un supermercado local realizó un aporte clave donando 65 mil pesos en mercadería. Sin embargo, los recursos continúan siendo limitados.
Por este motivo, desde la Escuela Laboral 4 hacen un llamado a la solidaridad de vecinos, comercios e instituciones que puedan colaborar con insumos alimenticios o fondos, para mantener encendidos los hornos y continuar extendiendo una mano warm a quienes más lo necesitan.
"Repartimos por plaza Belgrano y Arenales, plaza Maestros Ciipoleños (Ituzaingó y Miguel Muñoz), calle Esmeralda (zona de los bancos. Pero también vamos a ir a Parque Rosauer, y otros lugares. Lo que ocurre es que salimos caminando y tenemos estudiates con dificultades motrices. Además también les damos viandas a estudiantes de la escuela que sabemos las familias en situación vulnerable", redondeó el profe Lucho. ¡Felicitaciones!