La bicicletería que arregla gratis sillas de ruedas y bicis de repartidores en Cipolletti: "No espero nada a cambio"

Su dueño, Gabriel, cuenta detalles de la inciativa solidaria que conmueve a Cipolletti. "Falta empatía", reflexiona este ejemplar vecino.

La bautizó Francisco no por el Papa sino por su papá... "Así se llama mi viejo y orgulloso estoy de él", confiesa Gabriel, el dueño de 41 años de la bicicletería solidaria de Cipolletti. Y su padre también debe sentir lo mismo por él, más aún con iniciativas ejemplares como esta que vamos a narrar.

Electricista de profesión, la pandemia lo impulsó a adelantar sus planes futuros para dedicarse de lleno al oficio que tanto le apasiona y desde ese humilde lugar y en absoluto silencio -recoén ahora trasciende masivamente- decidió acompañar a la comunidad.

Conducido junto a su hermano Sergio, el taller se convirtió en un refugio para los sectores más vulnerables frente a la difícil situación económica. Actualmente, la propuesta está dirigida a los usuarios de sillas de ruedas y los repartidores de aplicaciones.

Gabriel junto a su papá Francisco, en quién se inspiró para ponerle el nombre a la bicicletería.

En la esquina de Mengelle 1904, casi Santa Fe, las puertas están abiertas para todos pero en especial para los que más lo necesitan,

Mantenimiento gratuito para sillas de ruedas: empatía sobre ruedas

Para las personas con discapacidad, Gabriel y Sergio ofrecen un servicio de ajuste y engrase totalmente gratuito.

“Me di cuenta de que las traen muy deterioradas a las sillas de ruedas... Hoy las pensiones no alcanzan para nada y hay que ponerse en el lugar del otro. Capaz la persona prefiere comprar lo que necesita para comer y deja de lado el mantenimiento de la silla de ruedas; no sé si hoy en día alguien más les hace este trabajo en la zona”, reflexiona Gabriel en charla con LM Cipolletti.

El proceso consiste en una revisión exhaustiva para comprobar que no haya piezas rotas y dejar la silla en óptimas condiciones: “Ajustamos y engrasamos hasta donde podemos llegar, para que la rueda no se trabe y la persona no tenga que esforzarse de más”.

Apoyo a los repartidores: herramientas a punto frente al mal tiempo

Por otro lado, históricamente la bicicletería brinda ajuste y lubricación gratuita para las bicicletas de los repartidores que transitan a diario las deterioradas calles. La acción de bien nació durante el aislamiento obligatorio y volvió a cobrar fuerza ahora que "nos hicimos virales sin querer".

“Arrancamos con los de Pedidos Ya en pandemia. Ellos trabajaron muchísimo, andaban repartiendo para todos lados igual que el personal de salud, la policía y los bomberos”, repasa el comerciante.

El taller lleva un registro de cada bicicleta, analiza sus condiciones y realiza los arreglos preventivos necesarios para evitar que se rompan. En momentos donde las jornadas de lluvia y mal tiempo complican las calles, el mantenimiento se vuelve vital: “Por el clima la cosa está complicada y la bici es su herramienta de trabajo y su movilidad diaria”.

Empezar por el ejemplo para vivir en un mundo mejor

Para Gabriel, la retribución no pasa por lo material, sino por el impacto positivo en la vida de sus vecinos. Asegura que estas acciones le brindan tranquilidad y paz interior en un contexto socioeconómico complejo.

“No espero nada a cambio, solo que se vayan contentos porque les va a funcionar mejor. La gente me agradece mucho y le alegrás el día. Falta más empatía: mucha gente, en lugar de ayudar, critica. Si querés vivir en un mundo mejor, hay que empezar por el ejemplo”.

Aunque confiesa entre risas que pensaba en este oficio como una actividad más tranquila para el futuro, el motor diario de la Bicicletería Francisco sigue siendo el trabajo honesto y la mano tendida hacia quien más lo necesita. ¡Felcitaciones vecino! ¡Por más gente así! Ojalá muchos bajen "un cambio", justamente, en el día a día y en algún momento piensen en los demás como Gabriel.