{# #} {# #}
El Ejecutivo municipal envió al Deliberante una ordenanza que permitirá bañarse en el río Negro, vedado años atrás por la contaminación del agua. Se destaca que mejoró su calidad por la nueva planta de tratamiento cloacal.
El Poder Ejecutivo municipal envió al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para volver a habilitar el balneario en el Parque Costero de Isla Jordán, prohibido desde hace décadas por la grave contaminación que sufrió Río Negro, a raíz del vuelco de aguas cloacales en estado crudo.
Es una de las últimas medidas trascendentales que impulsó el intendente Claudio Di Tella, cuyo gobierno termina el próximo sábado 9. Por lo acotado del tiempo la definición la deberá tomar la nueva conformación de concejales de la administración que encabezará Rodrigo Buteler, el electo jefe comunal.
La propuesta oficial señala que el requerimiento se fundamenta en que se registra una mejora de la calidad del agua, al destacar que la nueva planta de tratamiento de líquidos cloacales, inaugurada en enero de 2022, “garantiza que el 100% de los líquidos vertidos al río por el sistema cloacal de la ciudad se encuentran debidamente tratados”.
Se subraya, en este sentido, que “en la actualidad se realizan mediciones periódicas por parte de la Administración Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), las que a la fecha arrojan una baja presencia de agentes contaminantes en la costa del río, correspondiente a la Isla Jordán, lo que permitiría el uso recreativo de las aguas por parte de los vecinos”.
La novedad, pondera la iniciativa, permite darle “continuidad al rumbo fijado por la presente gestión municipal de priorizar el desarrollo del predio de la Isla Jordán”.
El balneario estará en la costa norte del río Negro, donde tradicionalmente los vecinos disfrutaban del torrente hasta que irrumpió la contaminación y se vedó su uso recreativo. Se instalaron carteles que indican el impedimento, aunque no pocas personas ignoraban las advertencias -y el olor fétido que se solía percibir- y de todos modos se lanzaban a sumergirse.
La prohibición impulsó a que muchos buscaran otros sitios para refrescarse, como en la margen sur, donde la correntada parecía despejar los riesgos sanitarios.
Calidad del agua, sectores y guardavidas
Si bien en los considerandos de la iniciativa se destaca que los análisis del agua marcan “baja presencia de agentes contaminantes”, en su articulado se aclara que la autorización “estará supeditada a los resultados de los análisis quimico-biológicos que realice del agua la AIC, el DPA u organismo competente”.
Es este aspecto se ordena que cada 30 días, la AIC, DPA o quien se disponga, deberán realizar controles quimico-biológicos
“a fin de verificar que sea de uso seguro por los vecinos”.
Confirmada la habilitación el Poder Ejecutivo deberá delimitar las áreas destinadas al balneario; a los deportes náuticos; al embarcadero de lanchas y sector de paseo y recreación.
En el caso del balneario, que tendrá horarios de funcionamiento, se establece que deberá contar con guardavidas cada 50 u 80metros lineales de playa.
Esas áreas además deberán estar claramente delimitadas con boyas y cartelería.