Un horno. Eso fue la ciudad ayer, desde las 10 de la mañana, cuando el termómetro superó los 30 ºC, hasta bien entrada la noche. Quienes tenían la tarde libre no dudaron y se zambulleron en piletas o canales, mientras que aquellos que estaban obligados a ir al trabajo padecieron el trayecto tratando de no despegarse de la sombra.
Según datos de la estación meteorológica de Cipolletti y del Servicio Meteorológico Nacional, no hubo ninguna otra ciudad con registros similares: 40,7 ºC de temperatura máxima y 45,2 ºC de sensación térmica. El calor se hizo sentir en todo el país, con el valle como epicentro: en Neuquén hubo picos cercanos a los 40 grados.
La pileta municipal de la Isla Jordán se convirtió en un refugio para muchos, aunque también lucieron repletos casi todos los natatorios privados. Los canales que rodean la ciudad fueron otra opción, aunque con menos concurrencia que en los días sin pileta municipal.
Sin luz
En el barrio Del Trabajo, el calor llegó con la mala noticia de un corte de luz a media tarde, cuando ventiladores y aires acondicionados eran esenciales para disimular el calor agobiante. La falla también afectó a viviendas y comercios del centro.
Según manifestaron desde la empresa Edersa, el corte se produjo al quemarse un cable preensamblado, en la intersección de las calles Saavedra y Ceferino Namuncurá. La falla se detectó rápidamente y una cuadrilla de operarios efectuó las reparaciones necesarias para volver a darles energía a los artefactos de climatización.