Las presentaciones de la Misa Criolla demandaron varios meses de trabajo. Apenas días después de ganar las elecciones de mayo, el intendente Aníbal Tortoriello confirmó como titular de Cultura al reconocido pianista Miguel Ángel Barcos, quien puso en marcha la organización para reunir a coros desde Allen a Chos Malal, incluyendo a todas las agrupaciones vocales cipoleñas, para una puesta en escena sin precedentes para las celebraciones de fin de año. Además de los coros, la música se ejecuta en vivo con la participación de Daniel Sánchez (piano), Marcelo Piñeiro (solista), Carlos Viola y Federico Olivero (percusión), el trío Encauce (Octavio Arias, Rodrigo Núñez y Jorge Benega), más los textos de Gustavo Varela.
Los coros de la región se presentan hoy por última vez en Cipolletti. Será en Virgen del Luján.
Los espectáculos sirven para llevar a los barrios el espíritu de unión y paz que impera en la previa a la Navidad, aunque se desarrollan por fuera de las actividades religiosas que las iglesias de los distintos credos realizarán en los próximos días. Además, permitieron a los coros regionales tener una presentación de fin de año de primer nivel. La experiencia es tan rica para el público como para los artistas, en su gran mayoría aficionados al canto, que van a coro para distenderse de sus actividades diarias y despuntar el vicio por el canto.
El viernes una multitud copó la calle en el improvisado anfiteatro en el San Pablo, y anoche se vivió una situación similar en la iglesia La Sagrada Familia, en pleno centro cipoleño. "Es una buena ocasión para reflexionar y una obra digna de ser escuchada, más allá de la religión", destacó el nuevo titular de Cultura sobre el espectáculo que esta tarde cerrará su trilogía en la zona noroeste de la ciudad, con chances ciertas de convertirse en un nuevo clásico anual de la cultura cipoleña.