Las Perlas ya no es un barrio, casi un pueblo, asentado sobre terrenos privados. Autoridades municipales y los dueños originales de las tierras, de la empresa Forestadora del Limay, pusieron el gancho en la escritura y la Municipalidad es la nueva propietaria de todas las parcelas. Más que un trámite, es un sueño -el primero- hecho realidad para las miles de familias que se animaron a hacer su vida sin acceso a los servicios y lejos de todo. Tan lejos que los gobiernos casi no llegaron.
Hubo lágrimas, aplausos y abrazos repartidos en la sala de conferencias de la comuna, llena de vecinos encolumnados detrás de una consigna: Sí a Las Perlas.
El gobernador Alberto Weretilneck, quien inició el proceso de regularización siendo intendente, y el actual jefe comunal, Aníbal Tortoriello, participaron de un acto clave para el desarrollo del poblado. La transferencia de las tierras abre la puerta a la regularización de cada lote para que lleguen oficialmente los servicios de agua, luz y gas.
“Esto significa el comienzo de una gran cantidad de tareas que se van a tener que desarrollar: una ordenanza de utilidad de las tierras, la mensura final y definir la reubicación de quienes no estén en lugares aptos para la construcción, y recién ahí podremos tener la titularidad de los lotes. Desde el 2010 estamos trabajando en esto y el 90 por ciento está empadronado”, dijo Carlos Aimasso, delegado municipal en el paraje.
El lugar ya tiene convenios con CALF para iluminar algunos sectores y ahora podrá hacerlos extensivos a todo el lugar. Ése es sólo uno de los cambios que la escritura provocará en el día a día de las familias.
“La escrituración de todas las tierras a nombre del Municipio es algo que considero muy importante. Se abre una nueva etapa para los vecinos de Las Perlas, en la que el Municipio y los vecinos podremos empezar a trabajar en la normalización de los servicios y en la futura municipalización de este populoso, hoy barrio cipoleño”.
La independencia del poblado es el anhelo final de los habitantes del lugar, aunque saben que aún queda mucho camino por recorrer para lograr convertirse en un municipio autónomo que no dependa del gobierno cipoleño.
El primer paso, eso sí, se dio ayer con la firma de la escritura que generó gran emoción. Además, los vecinos tienen la ventaja de que tanto la Provincia como el Ejecutivo cipoleño están decididamente a favor de avanzar en la municipalización, lo que eliminaría los mayores obstáculos.
Los impulsores de la municipalización sueñan con llegar a tiempo para elegir su primer gobierno local en 2019, aunque parece difícil ante los numerosos pasos por cumplir. El lugar deberá ratificar en las urnas la voluntad de ser ciudad y la creación de una nueva administración municipal deberá ser aprobada también por la Legislatura provincial.
Ayer, nada de eso se tuvo en cuenta. Sólo hubo felicidad porque llegó el día tan esperado. A los carteles y remeras del Sí a Las Perlas, los vecinos recién se animaron a ponerle fecha cuando vieron firmada la escritura.
“Vamos a comenzar a trabajar para darles más calidad de vida a los vecinos y en el trabajo para construir su independencia, clave por su ubicación y la distancia”, dijo Tortoriello sobre el futuro del lugar. Un futuro que está mucho más cerca ahora que no hay más actores para construirlo que los vecinos y los funcionarios de la ciudad.
CIFRA
15.000 Los habitantes estimados del paraje cipoleño
Las Perlas está a orillas del Limay y casi no tiene vinculación con Cipolletti. Sus habitantes trabajan y se atienden en hospitales neuquinos. Por ello, buscan independizarse.