Los futbolistas ven a la ausencia de descensos por dos años en el fútbol argentino como una amenaza a sus puestos de trabajo, sobre todo para los del ascenso.
La movida de la AFA chocó contra los intereses de Futbolistas Agremiados y sus representados, que en una reunión virtual le ordenaron a Sergio Marchi, el secretario general, mostrarse inflexible con la suspensión de los descensos.
Es una determinación que llena de malestar a todas las categorías, pero sobre todo a las del ascenso, porque los contratos terminarán el 30 de junio. Lo cierto es que los protagonistas del juego no quieren que AFA avance con la medida, pero hay mucho peso de los clubes para que se concrete.
La desprolijidad es una característica en el fútbol argentino y la medida podría modificarse, ya que hay clubes como River y Boca que no están de acuerdo en que se prolongue por dos años.
Pero no es la única medida que preocupa a jugadores y clubes: también está el recorte de sueldos. Por el momento, hay fuego cruzado entre AFA y Agremiados y la discusión se calienta cada vez, teniendo en cuenta que junio será determinante.