Las disposiciones del protocolo para las cárceles del país, que incluye a las ubicadas en el territorio provincial, habilitaron la tenencia de teléfonos celulares para los presos. Ante la posibilidad de maniobras irregulares o posibles delitos cometidos a través de esta vía, se dispusieron algunas reglas para su uso.
En el caso de Río Negro, los responsables de la Dirección del Servicio Penitenciario Provincial son los encargados de supervisar la entrega y el uso de equipos a los internos. Esto lo determinaron los jueces de Ejecución, que indicaron que los jefes de las cárceles deben hacer un relevamiento y describir el modelo, número e IMEI de cada teléfono en poder de los presidiarios.
Asimismo, se habilitó el ingreso de equipos y un control similar, que permita conocer el total de las líneas en poder de los presos.
Para evitar probables irregularidades, la Justicia de Ejecución roquense, por ejemplo, puntualizó que "solo será materia de sanción disciplinaria, en los términos del artículo 5 inciso C del decreto 1634/04, la posesión de un teléfono o línea no registrada".
De esta forma, se busca controlar a los internos y un beneficio que se encontraba restringido, justamente porque se reiteraban los delitos a través de la vía telefónica y audaces prácticas como el cuento del tío y estafas.
La medida es momentánea y mientras dure el aislamiento.
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