De poco sirvió el gran despliegue policial para atrapar al asaltante de la panadería del barrio San Pablo: tan pronto como fue identificado su aguantadero y se secuestraron algunas pruebas, quedó en libertad. Según fuentes judiciales, fue notificado de la apertura de una causa por robo agravado, aunque no se ordenó su detención.
Se trata de otra de esas situaciones que enojan mucho a la comunidad, con un delincuente que se encuentra libre y está sospechado no solo del hecho ocurrido el sábado sino de otros delitos. También muestra la indefensión de las víctimas, con una empleada que fue amenazada por el asaltante y en la actualidad no tiene la seguridad de que el delincuente no tome represalias.
El asaltante había sido identificado por imágenes de cámaras de seguridad y un gran trabajo de los efectivos de la Comisaría Cuarta. Por ese motivo, el martes se resolvió allanar su aguantadero.
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