En el marco de una crisis estructural que amenaza a la producción frutícola y a pesar del malestar de los chacareros, de manera oficial comenzó ayer en la región del Alto Valle la cosecha de peras Williams. Es cierto que en algunos casos aislados se había comenzado de manera paulatina la semana pasada, pero ayer la actividad se puso en marcha a pleno.
Referentes de diferentes cámaras frutícolas de la región expresaron su optimismo respecto de la calidad de los frutos, “a pesar de que hay sectores que fueron afectados por el granizo” en los últimos meses. A su vez, creen que habrá buen tamaño, calidad, y esperan buenos precios en relación con el año pasado, que no fue de los mejores.
La temporada fuerte también dio paso a la llegada de más de 5 mil peones de chacras a la zona, la gran mayoría de Tucumán.
La UATRE estimó semanas atrás que se esperan al menos 20 mil personas en busca de trabajo en la región. Pero aquí se abre otro interrogante: ¿hay fuentes laborales para tamaña demanda? La actividad frutícola va decreciendo a pasos agigantados pero las manos en busca de trabajo siguen una curva contraria. Se prevé otro año con desocupados deambulando por la región.